HEMOS LLEGADO


No hace ni cuatro años que UPyD se constituyó como partido, pero ya estamos en todos los estamentos (al menos verticalmente) del sistema político español. En el caso de Murcia, nuestra sensación es muy satisfactoria, pues hemos conseguido un éxito en relación a los medios de los que disponíamos (ya sean humanos, materiales, o económicos), y aunque siempre quedará el mal sabor de boca de no haber conseguido el diputado en la Asamblea, la realidad es que hemos conseguido 30.000 votos en las elecciones autonómicas, y sólo el perverso sistema electoral nos ha privado de contar con Rafa en la Cámara, y no el número de votos, que insisto, ha sido un éxito.

En cuanto a las municipales nuestra sensación es la del deber cumplido junto a la del agradecimiento a todos aquellos ciudadanos que nos han dado su confianza. Una confianza que se transforma en responsabilidad al tener que responder con nuestra gestión. Los concejales que hemos sido elegidos tenemos por delante la tarea de cumplir nuestro cometido: hacer la política que hemos prometido, diferente, coherente. Seremos representantes de nuestros vecinos, pero también de todos aquellos vecinos de otros municipios, incluidos aquellos en los que no hemos conseguido representación. Los simpatizantes, votantes, afiliados y candidatos de Cartagena, Lorca y San Javier deben saber que también somos sus representantes, y que, aunque nuestra gestión no repercuta directamente en sus ámbitos geográficos, les debemos su apoyo, su trabajo y su voto.

Por tanto en pocos días comienza una nueva etapa política en nuestro país, una etapa en la que un nuevo partido, el partido raro que renuncia a coches oficiales, y no se alinea con la oposición para hacer oposición por hacerla, tiene la enorme misión de cambiar la política.

SOMOS NECESARIOS

La actual situación económica, con millones de parados y un oscuro horizonte por delante, precisa de gestores que sepan, puedan y quieran tomar decisiones drásticas y que supongan un cambio real. Los partidos tradicionales han ido tejiendo a lo largo de las diferentes legislaturas una red tupida y compleja de relaciones personales y políticas. No hablo de corrupción, de la de maletines y bolsas de basura, sino de la compleja situación que provocan los que no caben en las listas, los que dejan de ser Consejeros, los políticos públicamente quemados, etc. En definitiva toda una tropa de contactos creados a lo largo de los largos períodos de gobierno de Alcaldes y Presidentes de Comunidades Autónomas, y que genera todo un vértice de la cadena público-alimenticia cada vez más grande y endogámico.

La llegada de un partido recién nacido, sin amistades políticas a las que contentar, sin sobrantes en las listas, sin cargos a los que re-ubicar, es la única solución posible a este desaguisado político administrativo. Por eso hay que lograr que en el próximo 22 de mayo UPyD entre en las instituciones: porque somos necesarios.