Aire para todos

Cuentan que hace muchos años un murciano ejerciendo de anfitrión (y que no era un servidor) explicaba a un grupo de familiares y amigos foráneos la Catedral de Murcia, siempre con amplios conocimientos y rigor histórico. Entre sus explicaciones acostumbraba a insertar aspectos anecdóticos con objeto de llamar la atención de sus oyentes y engancharlos a sus enseñanzas. Uno de sus recursos preferidos era mencionar, respetuosamente, las más curiosas reliquias de la sede de la cátedra episcopal, en ocasiones utilizadas para conjurar las tormentas desde la torre. Entre ellas destacaban el Lignum Crucis, una gota de la leche del pecho de la Virgen, fragmentos de hueso de santos, e incluso un pelo de la barba de Cristo.  Una señora del grupo preguntó al circunstancial guía: “¿Y dónde está el pelo, se puede ver?”. A lo que el anfitrión, comprometido por la pregunta al no recordar en qué lugar concreto de la catedral se encontraba, respondió: “Pues… como lo utilizaban para pedir que lloviera desde la torre, un día de mucho aire se voló”.  Sigue leyendo

El cambio de paradigma y las Fiestas de Primavera

Acabadas las Fiestas de Primavera, y celebrado nuestro primer Bando de la Huerta de Interés Turístico Internacional, y tras las felicitaciones correspondientes a los responsables de su organización por su gran trabajo, toca el momento de reflexionar de cara al próximo año, teniendo en cuenta que ahora nuestro municipio cuenta con tres eventos de esa categoría en apenas una semana. Todo un lujo, toda una responsabilidad, y sobre todo, un enorme reto para los organizadores, los responsables políticos, y la propia ciudadanía.

Repasando las fiestas nacionales no religiosas que cuentan con tal categorización descubrimos que sólo la Feria de Abril sevillana, y las Fallas valencianas, se celebran en ciudades que superan a Murcia en población. Sin embargo otras muchas como Cádiz o Tenerife con sus Carnavales, Pamplona con San Fermín, o Alcoy y sus Moros y Cristianos, son, por desgracia para nosotros, tanto o más conocidas que las nuestras.

Asumido que el turismo debe constituir un motor fundamental para la recuperación económica de nuestra Región, es hacia su mejora y promoción en donde tenemos que poner nuestro mayor empeño, y dado que la coyuntura y perspectivas han cambiado radicalmente, y para mal, también debe variar nuestra disposición a la imaginación y la inventiva. Sin embargo, en lo que a fiestas populares se refiere, parece complicado sustituir cierto inmovilismo en la organización y concepción de eventos, que año tras año repiten, salvo contados elementos que no varían su configuración, un similar modelo en forma y fondo.

No considero atrevido, por tanto, dejar a un lado prejuicios y mirar hacia el futuro con ambición, con el objetivo de ofrecer al turista unas fiestas únicas, que preservan la tradición, impregnadas de nuestro carácter local, pero modernas y adaptadas. Es legítimo mantener cierto orgullo localista, pero es preciso abrir. Es conveniente, y necesario, reconocer a las Agrupaciones correspondientes el trabajo y sacrificio desarrollado, pero también acompañarlas hacia el crecimiento y la evolución.

Y para ello quizá sea adecuado poner aún mayor cuidado en la imagen que se ofrece al exterior, esforzándonos aún más y planteándonos atrevidas preguntas como: ¿Es posible cambiar el día de celebración del Bando y estructurar la semana grande de otro modo, creando un producto turístico más atractivo (y por tanto recibiendo más visitantes)?; ¿Se puede hacer más partícipe al visitante, no dejando a éste como mero espectador de cómo otros celebran una fiesta privada?; ¿Puede abrirse el Entierro a la participación de mujeres?…

Nada malo hay, piensa un servidor, en abrir la imaginación y mejorar aún más nuestros festejos para conseguir hacer de ellos eventos de carácter verdaderamente internacional, y de este cachito de cielo (como dice el bolero) que es Murcia, un referente que nos haga sentir aún más orgullosos de lo que ya todos estamos.

En definitiva, el cambio de paradigma consistiría básicamente en cambiar un modelo de festejos dirigido a consumo interno, por otro dirigido al exterior, que sin duda alguna contribuiría a mejorar y en definitiva, crecer en todos los aspectos.

¡Que no salgan en la foto! (y 2)

Hace un tiempo denuncié aquí el uso manipulador y temeroso que desde el Ayuntamiento de Murcia se hace con aquellas imágenes en las que la oposición aparece. Lo frecuente es no publicar esas imágenes, o bien recortar de la foto al político de la oposición. El objetivo es en ambos casos crear una realidad paralela en la que sólo existe el Alcalde y su equipo de Gobierno, y evitar por todos los medios que “intrusos” de otras formaciones políticas compartamos plano con el partido único.

Esta semana nos topamos con otro ejemplo aún más significativo. Con motivo del día del libro el Colegio Antonio de Nebrija celebró un maratón de lectura e invitó a los diferentes grupos municipales a participar. Como portavoz de UPyD acepté la invitación, al igual que el Alcalde y los ediles Sánchez Alarcón y Gómez Carrasco. Así lo contábamos nosotros en nuestra web, con fotos y pie de fotos incluidos.

Sin embargo, el Ayuntamiento, en su página web y con nota dirigida a los medios incluida, publicaba esto, omitiendo la presencia de un servidor en el acto y publicando una foto en la que aparece mi perfil junto al Alcalde.

Lo grave de esto no es que aparezcan unos, o no, de forma intencionada, sino que esta falta de rigor se haga desde la web corporativa y oficial del Ayuntamiento de Murcia, de todos, y no desde la web del Partido Popular que es dónde correspondería jugar a borrar evidencias de forma legítima.

Desde UPyD pensamos que la manipulación de la web oficial omitiendo toda mención a la oposición (ya sea UPyD, PSOE, o IU-Verdes) no sólo evidencia unas formas antidemocráticas, y una enorme falta de respeto a los murcianos que con sus votos configuraron la corporación actual, sino un enorme temor a que la pujante presencia de otros ediles, tan ediles como los del PP, supongan una amenaza electoral.   Sigue leyendo