ROSA DÍEZ PARTICIPA EN EL IX CONGRESO NACIONAL DE BIOÉTICA EN MURCIA

congreso2La Diputada y Portavoz de Unión Progreso y Democracia, Rosa Díez, ha participado en la ponencia “Bioética y Política”, dentro del IX Congreso Nacional de Bioética celebrado en Murcia

Esta mañana, en el Hotel Nelva de Murcia, ha tenido lugar la ponencia “Bioética y Política” dentro del programa del IX Congreso Nacional de Bioética. En dicha ponencia se ha debatido acerca de la relación existente entre Bioética, Política y Periodismo, con la participación de profesionales de relevancia en dichos campos.

La Portavoz de UPyD ha hecho mención en su intervención a la necesidad de modificar la ley electoral con objeto de que el electorado mantenga la motivación de participar en la vida política: “Si la política pasa del ciudadano, el ciudadano acaba pasando de la política”.

Así mismo, en relación a las votaciones en el Congreso sobre asuntos relacionados con la bioética, Rosa Díez ha criticado las votaciones de grupo en las que no prevalece la conciencia individual del Diputado, sino la posición de un colectivo: “¿Estamos preparados para votar en conciencia? Yo creo que sí… ¿Estaba la sociedad preparada para la democracia, para las autonomías, para el voto femenino? Si algo creemos que hay que defender hay que defenderlo, quizá así el Parlamento se convierta realmente en un Parlamento donde discutir, argumentar, debatir, y no un lugar donde los votos ya vienen decididos de casa”.

La Diputada ha añadido además: “La divergencia, el debate, la discusión, son síntomas de una sociedad viva, democrática”.

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RAROS

DSCN2845Foto: Raros.

Somos raros porque, a pesar de dominar si nos proponemos el innoble arte, no contamos con la ofensa, el insulto y la descalificación como herramientas de trabajo. Somos raros porque no somos de derechas ni de izquierdas. Raros porque pensamos en ciertos asuntos igual que la derecha, en otras cosas como la izquierda, y en otras tantas ni como unos ni como otros. Raros porque nos gusta tener los oídos bien abiertos, y escuchar, y leer, y pensar. Raros porque sin ser ogros somos temidos, y por ello censurados. Raros porque  hacemos campaña en la calle, frente al teclado del ordenador, en las reuniones familiares, en nuestros trabajos. Raros porque no tenemos que estudiarnos de memoria  guiones, ni seguir directrices para poder hablar acerca de lo que pensamos. Raros porque no tenemos que recordar en qué lugar estamos para articular un discurso u otro. Raros porque incluso en reunión propia podemos discrepar. Raros porque como dice otra rara: “La gente nos entiende”. Raros porque en política pedimos perdón, cedemos el paso, ofrecemos el asiento, saludamos al entrar y al salir, y casi pedimos permiso para todo. Raros porque la inmensa mayoría ni nacimos ni nos hicimos para esto, y sin embargo, en esto hemos acabado. Raros porque queremos cambiar las cosas, y estamos seguros de que lo vamos a hacer. Raros porque esperamos que el Parlamento represente de una vez por todas a la ciudadanía y no a los partidos políticos. Raros porque, les guste o no a los que nos temen, llegamos para quedarnos.