EL COCO O LA CEGUERA SELECTIVA

Desde hace ya más de tres años UPyD en la Región de Murcia ha progresado en cantidad y calidad en lo que a comunicación y prensa se refiere. Conforme la organización ha ido expandiéndose y afianzándose en la sociedad murciana, la aparición en prensa y medios de comunicación ha ido también multiplicándose, algo fácilmente observable en la frenética actualización de la página web regional. En ese sentido el partido y sus responsables hemos intentado consolidar una presencia en medios de comunicación, algo que en ocasiones responde a imponderables difícilmente previsibles.

No he contabilizado el número total de notas y comunicados emitidos, pero éstos alcanzan los centenares, y progresivamente el área de prensa y comunicación ha sabido responder con agilidad a la actualidad informativa, generar nuevos contenidos y abrir diferentes debates con propuestas políticas.

En todo momento el silencio por parte del resto de formaciones políticas ha sido prácticamente total, ninguneando y haciendo caso omiso de nuestra labor, actuando casi como aquellos niños que, por miedo al coco, se tapan bajo las sábanas pensando que, por no verla, la amenaza no existe, sólo que en esta ocasión, sólo somos monstruosos a los ojos de aquellos que consideran que su chiringuito está siendo tambaleado por el crecimiento de Unión Progreso y Democracia. De esa forma, haciendo creer que no existimos, no dando pábulo a nuestra presencia y aspiraciones, actúa por norma general el establishment político de nuestra Región de Murcia.

Pero ese silencio casi ofensivo (sirva de ejemplo la maleducada actuación del Ayuntamiento de Murcia), se ha tornado en violenta respuesta por parte del Consejero de Educación, Formación y Empleo, ante un comunicado que denunciaba la crisis en la que está inmersa la educación en nuestra Región. Como es natural, es necesario conocer la causa de dicha reacción, para comprender (que no compartir) el enfado que ha causado en el principal responsable de la educación en la Región de Murcia.

Esto viene a confirmarnos que somos. Somos en tanto que se nos ve, en tanto que se nos oye, y en tanto que se nos teme, o si no, explíquenme a cuento de qué un todopoderoso gabinete de comunicación de una Consejería regional salta en respuesta a las acusaciones de una humilde formación política que “tan sólo” amenaza con entrar en las instituciones a decir verdades y exigir responsabilidades (que no es poco).

UPyD de Murcia denuncia la inadecuada adaptación de aceras a discapacitados en los barrios de Santiago el Mayor, Ronda Sur y San Pío X

Hasta una veintena de pasos de cebra sin adaptar ha contabilizado la formación política dando un simple paseo por el entorno, donde el porcentaje de personas con movilidad reducida es muy amplio. De esta forma se incumple la normativa vigente en materia de accesibilidad y adecuación.

Según el responsable del partido en la ciudad, Rubén Serna, “en ocasiones la realidad roza lo cómico, con pasos de cebra que reúnen: escalón que supera los 10 centímetros, semáforo averiado y farola en mitad del acceso. Todo ello junto a una guardería, por lo que los carritos deben ser conducidos mediante complicadas maniobras”.

Unión Progreso y Democracia denuncia que “en unos barrios ya de por sí perjudicados por su situación geográfica e insuficientes servicios, nos encontramos con la dejadez de los responsables del consistorio que dieron su visto bueno a obras incorrectamente acabadas, sin exigir su inmediata corrección”.

Por lo tanto UPyD solicita al Ayuntamiento la reparación de las aceras denunciadas y la aplicación de un protocolo de revisión de obras que impida en el futuro que se den por finalizadas obras que incumplen la legalidad.