Cuando UPyD sea la clave

Artículo publicado en La Verdad de Murcia, el 19 de diciembre de 2013

«Cuando UPyD sea la clave» 

 

Ahora que estamos en el ecuador de la legislatura, y que se avecinan unas nuevas elecciones, esta vez europeas, surge de nuevo una pregunta recurrente que se formula a la práctica totalidad de personas que formamos Unión Progreso y Democracia: ¿Qué haréis si sois decisivos a la hora de formar un gobierno, o qué vais a hacer si vuestros votos son decisivos para elegir un alcalde o al presidente de la Comunidad Autónoma tras las elecciones de 2015?.

Y la respuesta es muy fácil, ya que es la misma que tras los resultado electorales de 2011. UPyD puso encima de la mesa una serie de condiciones muy concretas, entre las cuales estaban la reforma de la Ley Electoral o la devolución de las competencias en Educación y Sanidad al Estado, por ejemplo.

Y no por capricho. Pensamos que son principios básicos de igualdad entre todos los españoles y necesarios para comenzar la tan necesaria regeneración democrática en España, dado que existe una evidente desigualdad tanto en el voto como en las prestaciones, derechos y obligaciones que reciben los españoles en función de los territorios donde vivan o de la Ley Electoral que se aplique.

El ejemplo más gráfico sería Asturias. Allí presentamos un documento concreto de veintidós puntos a las diferentes fuerzas políticas, siendo el PSOE el único que se sentó a discutir este acuerdo de legislatura, comprometiéndose por escrito, entre otras cosas, a la reforma de la Ley Electoral, a estudiar la fusión de municipios y una comisión para aclarar las circunstancias del ‘Caso Marea’.

El incumplimiento posterior de dicho acuerdo por el PSOE es algo de lo que UPyD toma nota no ya en Murcia, sino en todo el Estado, ya que ese precedente va a condicionar cualquier acuerdo futuro. No sale gratis firmar compromisos y después no cumplirlos.

Y como no podía ser menos, esa misma exigencia empezamos a aplicarla por nosotros mismos. Los cargos públicos de nuestra formación que incumplieron los compromisos que habíamos adquirido en campaña electoral con los ciudadanos, fueron directamente expulsados al día siguiente de las elecciones, porque nosotros cumplimos lo que prometemos, hacemos lo que decimos.

Y así ocurrirá en la Región de Murcia, cuando UPyD sea clave dentro de dos años en muchos municipios y en la Asamblea Regional. La reforma electoral, la transparencia, la regeneración democrática, la necesaria fusión de municipios, estarán sobre la mesa, y no miraremos el color ni las siglas de los partidos que decidan sentarse y estudiar este documento. 

Quien se comprometa a llevar a cabo estas reformas políticas serias y de calado que la Región necesita con urgencia, podrá contar con nuestro apoyo. Porque UPyD nace para cambiar la forma de hacer política, no para negociar sillones ni cargos.

El ciudadano debe saber que si decide dar su voto a Unión Progreso y Democracia, va a otorgarlo a una formación que hace lo que dice.

 

Rubén Juan Serna es el portavoz de UPyD en el Ayuntamiento de Murcia

 

365 días demostrando lo que somos

Artículo publicado en La Opinión de Murcia 23-05-2012

Hace justo un año que los ciudadanos murcianos decidieron mediante su voto que UPyD ocupara, con dos asientos, su propio espacio en el Pleno del Ayuntamiento de Murcia. A lo largo de estos doce meses hemos visto crecer el apoyo de los vecinos, como lo demostró el resultado obtenido en los comicios de noviembre, donde superamos el 8% de los votos en el municipio, convirtiéndonos en la tercera fuerza política municipal y regional.

Nacimos en 2007, cuando la crisis aún no había lanzado sus latigazos, pero ya adelantábamos las causas que la estaban provocando. Siempre hemos defendido que no es sólo una crisis económica, sino que vivimos una profunda crisis institucional, política y, sobre todo, de valores.

No nos cansaremos de insistir en lo que somos, a pesar de que muchos traten malintencionadamente de confundir. Somos un partido progresista, laico y transversal, aunque intenten situarnos infructuosamente en la derecha más escorada o en la izquierda del espectro ideológico.

En nuestro partido compartimos proyecto, ideas y trabajo personas que provenimos tanto de la socialdemocracia como del liberalismo, y por tanto no respondemos a clichés anticuados, sino que somos un partido moderno concebido con el objeto de aportar soluciones a los problemas existentes con sensatez y racionalidad, y no de crearlos en base a móviles sentimentales o anticuados.

Es por ello que en el Pleno de nuestro Consistorio hemos apoyado propuestas del Partido Popular, del Partido Socialista, y de Izquierda Unida, siempre en función del contenido de las mismas, y no del color del partido que las haya propuesto.

Llevamos ya casi cinco años demandando una profunda reforma del modelo territorial, que consideramos causa no sólo de desmanes económicos, sino de una profunda desigualdad entre los españoles, que ven vulnerado el principio de igualdad al no contar con los mismos derechos en todo el territorio. Por todo ello abogamos por un Estado federal en donde el Estado central cuente con unas competencias indelegables, como la Educación o la Sanidad, con el fin de evitar 17 sistemas educativos o sanitarios diferentes. Consideramos nocivo que los nacionalistas decidan la política nacional, y censuramos a los partidos viejos que lo permiten, conservando una injusta Ley Electoral que les beneficia a ellos, por encima del interés general.

Queremos la independencia real de la Justicia y una efectiva separación de poderes que permita que los ciudadanos puedan controlar a sus gobernantes y exigirles cuentas. Así mismo llevamos todo este tiempo insistiendo en la necesaria despolitización de las Cajas de Ahorros, pues la desastrosa situación es consecuencia del intervencionismo de políticos y partidos.

En el Ayuntamiento de Murcia hemos presentado numerosas propuestas encaminadas a incrementar la transparencia, a mejorar la vida de los murcianos y a regenerar la democracia. Y seguiremos trabajando representando a todos los vecinos con independencia de que nos hayan votado o no, convencidos de que nuestra presencia en las instituciones públicas era, y es, necesaria.

HEMOS LLEGADO


No hace ni cuatro años que UPyD se constituyó como partido, pero ya estamos en todos los estamentos (al menos verticalmente) del sistema político español. En el caso de Murcia, nuestra sensación es muy satisfactoria, pues hemos conseguido un éxito en relación a los medios de los que disponíamos (ya sean humanos, materiales, o económicos), y aunque siempre quedará el mal sabor de boca de no haber conseguido el diputado en la Asamblea, la realidad es que hemos conseguido 30.000 votos en las elecciones autonómicas, y sólo el perverso sistema electoral nos ha privado de contar con Rafa en la Cámara, y no el número de votos, que insisto, ha sido un éxito.

En cuanto a las municipales nuestra sensación es la del deber cumplido junto a la del agradecimiento a todos aquellos ciudadanos que nos han dado su confianza. Una confianza que se transforma en responsabilidad al tener que responder con nuestra gestión. Los concejales que hemos sido elegidos tenemos por delante la tarea de cumplir nuestro cometido: hacer la política que hemos prometido, diferente, coherente. Seremos representantes de nuestros vecinos, pero también de todos aquellos vecinos de otros municipios, incluidos aquellos en los que no hemos conseguido representación. Los simpatizantes, votantes, afiliados y candidatos de Cartagena, Lorca y San Javier deben saber que también somos sus representantes, y que, aunque nuestra gestión no repercuta directamente en sus ámbitos geográficos, les debemos su apoyo, su trabajo y su voto.

Por tanto en pocos días comienza una nueva etapa política en nuestro país, una etapa en la que un nuevo partido, el partido raro que renuncia a coches oficiales, y no se alinea con la oposición para hacer oposición por hacerla, tiene la enorme misión de cambiar la política.

El voto del encanto

Es frecuente escuchar entre ciudadanos interesados en política el comentario, malintencionado o no, de que el voto a UPyD es un voto procedente del desencanto, del hastío. Como si únicamente votaran a UPyD aquellos que se han resignado, o que desde el enfado con los partidos tradicionales deciden votar a una formación diferente.

La realidad es diferente: aquellos que conocen a UPyD y sus propuestas, que escuchan a sus afiliados y candidatos y  se dejan llevar por la Marea Magenta; recuperan el entusiasmo por la política, y depositan el voto con orgullo. Y votar con orgullo no es algo baladí, es señal inequívoca de que el el voto representa una magnífica identificación entre ideas y valores personales, y políticos; y que por fin se ha encontrado una formación sin contradicciones que representa el sentido común y la coherencia. Por todo ello, más que nunca, el voto a UPyD es el #votoutil

SOMOS NECESARIOS

La actual situación económica, con millones de parados y un oscuro horizonte por delante, precisa de gestores que sepan, puedan y quieran tomar decisiones drásticas y que supongan un cambio real. Los partidos tradicionales han ido tejiendo a lo largo de las diferentes legislaturas una red tupida y compleja de relaciones personales y políticas. No hablo de corrupción, de la de maletines y bolsas de basura, sino de la compleja situación que provocan los que no caben en las listas, los que dejan de ser Consejeros, los políticos públicamente quemados, etc. En definitiva toda una tropa de contactos creados a lo largo de los largos períodos de gobierno de Alcaldes y Presidentes de Comunidades Autónomas, y que genera todo un vértice de la cadena público-alimenticia cada vez más grande y endogámico.

La llegada de un partido recién nacido, sin amistades políticas a las que contentar, sin sobrantes en las listas, sin cargos a los que re-ubicar, es la única solución posible a este desaguisado político administrativo. Por eso hay que lograr que en el próximo 22 de mayo UPyD entre en las instituciones: porque somos necesarios.

El Teatro del Alcalde

Murcia está triste sin teatro. Desde hace casi cuatro años el principal teatro de la Región, el Romea, permanece cerrado debido a tareas de rehabilitación. Tareas que han ido demorándose en el tiempo, en ocasiones de forma injustificada (no digo que injustificable), y han sido las causas del cruce de reproches por parte de la empresa contratada, y los portavoces municipales.

Mientras tanto, Murcia sin Teatro, que viene a ser lo importante, y lo que en definitiva afecta a los murcianos. Y sin soluciones alternativas, ni programaciones desplazadas a otro lugar. Lo cierto es que hay un movimiento ciudadano contra el retraso en las obras que va subiendo el tono y la actividad a medida que se acerca el 22 de mayo, de igual forma que las tareas de terminación adquirirán tintes frenéticos las próximas semanas.

El Alcalde, mientras tanto, relanza su cuenta de Twitter, y aunque tenso como el telón del Romea, intenta participar en las conversaciones que, evidentemente, le interesan, y no en aquellas que se le pide algo tan normal como que reciba a los representantes de 6200 vecinos del municipio de Murcia que hace menos de dos años votaron a UPyD. ¿Tan difícil es? Parece que sí. Me apuesto media batería de mi portátil a que se reuniría hasta con un club de amigos de las chapas (no sé si lo hay), pero no con aquéllos que lo que van a decirle es, precisamente, lo que no quiere oír.

Pues eso, que a falta de Teatro, pidiendo una nariz de payaso y desde el edificio de la Glorieta, trata de desempeñar un papel que no le pega. Recientemente ha llegado a escribir en su Twitter la intención de la Asociación de Internautas de recurrir la Ley Sinde en el Constitucional. ¿Es o no teatral que el mismo día que su partido la vota en el Parlamento él intente, como ya hizo Pons, acercarse torpemente hacia los internautas pareciendo que no va con ellos la cantinela? Me recuerda a los padres que, queriéndose hacer los modernos para ganarse la amistad de sus hijos adoptan unas poses y un vocabulario que por innatural resulta ridículo.

Yo, que aún le tengo respeto, como persona y como institución, veo con cierto pesar como su silencio ante la reclamación cortés y cordial de UPyD de charlar unos minutos sobre nuestra existencia, provoca la misma actitud que manifiestan esos niños que escondiéndose bajo las sábanas creen haber hecho desaparecer al coco. Su coco existe, se empeñen o no en hacerlo desaparecer, se llama Marea Magenta e inunda cada día nuestros pueblos y regiones.

Foto de aquí