LOS REYES VAGOS


La navidad son fiestas familiares tan queridas como odiadas a partes iguales. Es la época de los regalos, del Corte Inglés, de los amigos invisibles, de la fiesta religiosa, de las comidas/cenas de empresa, de las comidas/cenas de amigos, de los brindis, de los collares hawaianos, de los matasuegras… Son los días de las gafas-nariz de Groucho, de los anuncios de juguetes, colonias y relojes, de los christmas de Unicef, de los gorros de Papá Noel, de los aperitivos copiosos, del discurso del Rey, de los polvorones, del Turrón de Suchard, de los controles de alcoholemia, del olor a chimenea, de los ríos de papel Albal, de la campana sobre campana, de las peladillas, de las cestas de navidad, de la lotería, de Bonny M, y de tantas y tantas cosas más que acaban con el fin de fiesta infantil que supone la llegada de los reyes magos.

En UPyD llevamos meses, diría que ya casi alcanza el año, recibiendo a nuestros particulares reyes magos, que desde oriente, occidente, norte y sur, se acercan con sus obsequios y tributos a adorar al recién nacido partido que aspira (y asegura, añado yo) a tener presencia en las instituciones locales a partir del próximo mes de mayo. Se acercan estos vagos y desconocidos monarcas en lugar de con oro, incienso y mirra, con sus “votos, pedáneo y visa”, ofreciendo sus obsequios, y habiendo sido guiados por su particular estrella en forma de concejalía o sillita en Junta Vecinal. Una estrella a la que habrán esperado durante años, y al verla creen encontrar, en el alumbramiento del partido regenerador, una forma de “armar su belén”.

Aprovecho para aclarar lo explicado tantas veces: hemos nacido para hacer política de otra manera, y esa manera tradicional y conocida que pretendemos expulsar es precisamente la que empuja a que surjan reyes magos que llegan ofreciendo éxitos gracias al voto de los cientos de pajes que aseguran tener esperando a las puertas de la sede-establo con la papeleta dispuesta. Ataviados con sus coronas, capas, y barbas de ex-pedáneos, presidentes de asociaciones, portada del Time de sus entornos, y un largo etcétera, aparecen sin aviso, al olor de la sardina como Don Gato y a última hora, como todo vago.

Desde aquí, y desde siempre, advierto que abriremos nuestras puertas, programas y listas a todas aquellas personas interesadas en trabajar por construir una sociedad mejor, en cada uno de los ámbitos, en línea con nuestras ideas políticas y nuestro marco organizativo. A todas aquellas personas que se acercan con la humildad y cortesía que corresponde a toda persona que llama a un timbre. Pero no tendrán cabida los ofrecimientos lowcost, cutres e interesados, y que en todas las ocasiones presentadas manifiestan desconocer hasta los puntos más básicos de nuestro programa. No hemos nacido para eso. Quizá aceptar esos pactos con el diablo permitiría unas décimas más de porcentaje de voto en el oriente del que proceda, pero invalidaría nuestro proyecto y nos convertiría en un partido más.  Esta es mi opinión, y el electorado al que pediré el voto merece conocerla.

¿Qué piensa Vd. sobre las formas que tiene el Ayuntamiento de contratar? Parece que lejos quedaron el Concurso-Oposición, y ahora hacen plazas de perfil. ¿Qué opina de los cargos de confianza existentes? ¿No le parece excesivo tanto enchufismo?

Gracias por su pregunta.
Es evidente que en ocasiones se ponen en marcha procesos selectivos para la contratación de determinadas personas en detrimento de otras, y favoreciendo no al mejor preparado, sino al elegido previamente. Al mismo tiempo existen otros procesos que se convocan con el fin de facilitar el acceso a aquellas personas que por su experiencia en ese mismo puesto de trabajo, son las persona idóneas para ese puesto, aunque en estos casos sí prima la formación y/o experiencia previa en el puesto. Esto está extendido no sólo en la administración local, sino en todas las demás, por lo que no creo que sea un virus que afecte únicamente al Ayuntamiento de Murcia.
Lo que hay que perseguir es aquellos procesos en los que se ofertan plazas que se sabe de antemano que “llevan nombre”, y que van dirigidas a colocar a los más allegados por encima de otros mejor preparados, pero con menos apadrinamientos.
En cuanto a los cargos de confianza, asesores y demás, mi opinión personal es que determinados cargos precisan de gente de confianza alrededor, es lo lógico. El problema es que ese derecho se ha convertido en un abuso, y llega el caso en el que algunas veces Consejeros, Directores Generales, etc., se rodean de infinidad de asesores, cuya función resulta difícil de interpretar en ocasiones: ¿se ajustan a las necesidades?, ¿se agradecen favores con esos nombramientos?, ¿se abona así su futuro el que nombra?
En conclusión, creo que hay que establecer un control mucho más férreo de este tipo de designaciones, tanto las libres, como las enmascaradas bajo procesos aparentemente abiertos.
Gracias por su pregunta.

Pregúntame lo que quieras

EL COCO O LA CEGUERA SELECTIVA

Desde hace ya más de tres años UPyD en la Región de Murcia ha progresado en cantidad y calidad en lo que a comunicación y prensa se refiere. Conforme la organización ha ido expandiéndose y afianzándose en la sociedad murciana, la aparición en prensa y medios de comunicación ha ido también multiplicándose, algo fácilmente observable en la frenética actualización de la página web regional. En ese sentido el partido y sus responsables hemos intentado consolidar una presencia en medios de comunicación, algo que en ocasiones responde a imponderables difícilmente previsibles.

No he contabilizado el número total de notas y comunicados emitidos, pero éstos alcanzan los centenares, y progresivamente el área de prensa y comunicación ha sabido responder con agilidad a la actualidad informativa, generar nuevos contenidos y abrir diferentes debates con propuestas políticas.

En todo momento el silencio por parte del resto de formaciones políticas ha sido prácticamente total, ninguneando y haciendo caso omiso de nuestra labor, actuando casi como aquellos niños que, por miedo al coco, se tapan bajo las sábanas pensando que, por no verla, la amenaza no existe, sólo que en esta ocasión, sólo somos monstruosos a los ojos de aquellos que consideran que su chiringuito está siendo tambaleado por el crecimiento de Unión Progreso y Democracia. De esa forma, haciendo creer que no existimos, no dando pábulo a nuestra presencia y aspiraciones, actúa por norma general el establishment político de nuestra Región de Murcia.

Pero ese silencio casi ofensivo (sirva de ejemplo la maleducada actuación del Ayuntamiento de Murcia), se ha tornado en violenta respuesta por parte del Consejero de Educación, Formación y Empleo, ante un comunicado que denunciaba la crisis en la que está inmersa la educación en nuestra Región. Como es natural, es necesario conocer la causa de dicha reacción, para comprender (que no compartir) el enfado que ha causado en el principal responsable de la educación en la Región de Murcia.

Esto viene a confirmarnos que somos. Somos en tanto que se nos ve, en tanto que se nos oye, y en tanto que se nos teme, o si no, explíquenme a cuento de qué un todopoderoso gabinete de comunicación de una Consejería regional salta en respuesta a las acusaciones de una humilde formación política que “tan sólo” amenaza con entrar en las instituciones a decir verdades y exigir responsabilidades (que no es poco).

UN WIKILEAKS MURCIANO

Artículo publicado en Teleprensa

 

En los últimos días el escándalo de los cables diplomáticos filtrados por la organización Wikileaks ha copado titulares en los medios de comunicación y ha absorbido buena parte de las tertulias radiofónicas sobre actualidad política. El revuelo ha sido enorme, habida cuenta del tradicional secretismo que enmarca las relaciones diplomáticas internacionales, puestas en esta ocasión en mitad de la plaza pública para permitir su observación por el ciudadano común.

Los Estados Unidos, y por extensión todo aquel país con el que mantiene estrecha relación, han sido los principales afectados, pero sus vergüenzas expuestas salpican a todo el mundo. Hemos leído y oído en boca de tertulianos y polemistas, las opiniones de los diferentes embajadores norteamericanos sobre los principales personajes de nuestra política nacional.

En todo este embrollo, donde un pequeño grupo de privilegiados medios de comunicación internacionales han dispuesto de todo el grueso informativo, las redes sociales han jugado un papel fundamental, pues agentes mediáticos como Twitter han servido para ofrecer información en tiempo real acerca de las novedades que iban apareciendo en esos medios. Y en última instancia, la orden de detención y vista previa del fundador de la web Wikileaks, el enemigo número uno del establishment, Julian Assange.

En mitad de esta película de espías y conspiraciones planetarias un usuario de Twitter le dejó esta perla al Alcalde de Murcia, Miguel Ángel Cámara: “¿Dirá algo Wikileaks de la piscina o la Avenida de Beniaján?”. Ganas me dieron de aplaudir desde la intimidad de mi sofá la inocente, y al tiempo, inteligente pregunta.

Uno de los grandes males que aqueja a la política local, como en las otras esferas, es la falta de información, de transparencia. Y resulta divertido encontrarse con alguien que le pide al Alcalde información por algo que debería ser limpio, publicitado y abierto; es decir: las decisiones que afectan a los ciudadanos.

No vendría del todo mal, por tanto, disponer de una filtración inocente mediante la cual conociéramos los oscuros intereses, los obstáculos, las intenciones, y, en definitiva, todas aquellas circunstancias que condicionan la política municipal.

Mal vamos, muy mal, si para saber cuándo va a estar disponible para todos los ciudadanos una simple avenida de nuestro municipio apelamos a la necesidad de una masiva filtración de cables diplomáticos, esta vez entre concejalías y constructoras.

Desde UPyD proponemos que, aprovechando las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, se organicen espacios de participación ciudadana. Mayor accesibilidad de contenidos en web. Una modificación de los horarios de los plenos para hacerlos más accesibles a la ciudadanía, incluida su emisión en directo en espacios anejos al salón de plenos, y la posterior posibilidad de visionarlos vía página web municipal. En definitiva medidas de transparencia que no nos hagan anhelar un Wikileaks murciano.