¿REFERENTE MUNDIAL DE QUÉ?

Este fin de semana el diario La Verdad nos regaló un nuevo capítulo sobre el proyecto de adecuación del río Segura, acondicionamiento de su ribera y construcción de diferentes espacios públicos en la capital murciana. En definitiva, un costoso proyecto del gusto de aquellos impresionables por titulares como: “El Parque Levante hará de Murcia un referente mundial de la cultura”, que es algo así como pretender que el escaparate del “chino” de mi barrio (con su gatito moviendo la pata incluido) sea motivo de estudio en las escuelas de escaparatismo. Y es que, por más que queramos, y por más que nos intenten levantar los pies del suelo, en Murcia somos lo que somos y lo que podemos ser, y anunciar que este proyecto, por muy ambicioso que sea, nos va a colocar al nivel de ciudades como Londres, Nueva York, Barcelona, Berlín o Amsterdam (por mencionar sólo algunas auténticas referencias culturales mundiales), es sencillamente, una tomadura de pelo.

A propósito de esto me vienen a la cabeza unas declaraciones del Alcalde de San Pedro del Pinatar, José María García, que decía: “A nosotros no nos vale lo No Typical, porque vivimos de lo typical”, es decir: del sol, de la playa, y por más que nos pueda pesar, de un cierto turismo low cost. Cambiar el modelo turístico, al igual que el productivo, no se consigue con aplicar unas pocas recetas, sino que parte, como casi todo, desde las escuelas. Sólo incrementando el nivel cultural de las jóvenes generaciones podremos conseguir que algún día la Región sea referencia cultural de algo. Las ciudades citadas anteriormente lo son porque poseen complejas redes de museos, actividades, exposiciones, etc. Lo son porque disponen de universidades que gozan de buenos proyectos de investigación y por otras muchas razones. Pero una de ellas sobre todas las demás: su población, en su gran mayoría, siente, comparte y produce esa cultura. Esto, lamentablemente, no ocurre hoy por hoy en nuestra Región. No nos engañemos, ninguna ciudad será referente cultural de nada si asiste durante semanas a un espectáculo tan lamentable como aquel que llevó a cientos de ciudadanos a abrazar físicamente un yacimiento para que sea conservado.

Murcia es una maravillosa Comunidad Autónoma con un patrimonio inmaterial y material riquísimo, pero pretender convertirla en lo que no es sin haber construido previamente los mimbres, es una venta de humo de colosales dimensiones. Y lo es más cuando recordamos que el propio Ayuntamiento de Murcia no puede solucionar el problema de anegación de la Avenida de Miguel Indurain por una cuestión económica, o que no echa el resto en la terminación de la costera sur, por poner unos ejemplos de necesidades reales, y que sin embargo anuncia este tipo de noticias, ¿O ya no nos acordamos de que la Paramount iba a convertirnos en una nueva meca del cine?

Al leer la referida noticia, perplejo, me imaginé a un padre o madre de familia anunciando en casa la compra de artículos culturales de alto coste económico sin saber qué respuesta dar ante unos hijos que preguntan por el calentador de agua que dejó de funcionar o la gotera que inunda, cada vez que llueve, el salón comedor. Me imaginaba además al portador de la buena nueva a la familia sin saber qué responder a la pregunta de cuánto costaría el acopio de material cultural, y mencionando que serían los abuelos y hasta la mismísima comunidad de propietarios quién acabaría ayudando a la inversión. No tiene sentido, ¿verdad? Pues para el Ayuntamiento de Murcia sí lo tiene. Y es que la semana pasada el mismísimo Teniente de Alcalde de Urbanismo aseguraba no conocer todavía el coste del proyecto, y que por supuesto debería hacerse con ayuda de la Comunidad Autónoma y del propio Estado debido a la envergadura del proyecto.

Menos mal que cada día, a costa de haberlo ido perdiendo, a algunos de los que militamos en UPyD nos queda, cada día que pasa, menos pelo para ser tomado.

Foto: National Gallery de Londres-Referente cultural. Aunque he estado tentado de poner una foto del hotel Ryugyong, en Corea del Norte, el segundo más alto del mundo y diseñado con fines propagandísticos, lleva en teoría desde 1987 en construcción, pero la realidad es que está completamente abandonado por obvia falta de presupuesto. Una grúa perenne corona el edificio. Prefiero evitar malinterpretaciones.

EN LA 2ª REGIONAL DE LA TRANSPARENCIA MUNICIPAL

Ayer 20 de de julio se hicieron públicos los resultados del “Índice de Transparencia de ayuntamientos 2010”, realizado por la ONG Transparency International, y que evalúa la situación de claridad administrativa de los 110 principales ayuntamientos españoles.

Los datos revelan la opacidad del Ayuntamiento de Murcia en aspectos tan relevantes como las contrataciones de servicios o la transparencia económico-financiera, donde obtiene un lamentable 31.6 sobre 100. “Resultaría grave obtener esa nota en cualquier aspecto, pero lo es mucho más tratándose de temáticas que conllevan tanta responsabilidad”, remarcó el Portavoz del partido Rubén Juan Serna. Y es que el consistorio murciano ostenta un mediocre puesto 63 en el índice total. “El Ayuntamiento debe esforzarse por rentabilizar al máximo los medios disponibles, y también su deber es facilitar con la mayor accesibilidad y sencillez posible la información relativa a la gestión del dinero de los contribuyentes. Y no sólo por una cuestión de responsabilidad, sino también por sensibilidad”.

UPyD aprovecha para remarcar la importancia de las nuevas tecnologías en la sociedad actual, pues teniendo Internet al alcance de la mano, la página web del Ayuntamiento debe ser un lugar al que se acceda de manera sencilla a todo aspecto de carácter público, que cualquier ciudadano desee consultar. Serna dijo en relación a esto: “Lo deseable es que cualquier ciudadano del municipio, y desde su ordenador, pudiera acceder fácilmente a la información relativa a las contrataciones o servicios que deseara consultar, por aparentemente insignificantes que sus consultas pudieran parecer”.

El Ayuntamiento de Murcia obtiene, en cambio, un meritorio décimo puesto en la relación con los ciudadanos y la sociedad, que es aplaudido por Unión Progreso y Democracia, y espera que sirva como empujón para mejorar en los diferentes aspectos deficitarios reflejados en el estudio publicado.

UN 17% DE LOS MURCIANOS SE PLANTEA VOTAR A UPyD

El reciente barómetro autonómico realizado por el Centro de Investigaciones Sociológicas, elaborado entre enero y marzo, sitúa a Unión Progreso y Democracia como la tercera fuerza política en cuanto a techo electoral, ya que el 17,2% de los murcianos se plantearían votarla en las próximas elecciones. De esta forma, el partido encabezado por Rafael Sánchez en la Región de Murcia, aventajaría en este indicador a Izquierda Unida, la cual sólo tiene posibilidades de ser votada por el 13,5% de la sociedad murciana y ya supondría la mitad del PSOE, que se sitúa en el 34,2%.
Este indicador afianza las previsiones de UPyD, que aspira a entrar en la Asamblea Regional en las próximas elecciones autonómicas del año 2011, superando el 5% de voto a nivel regional. Esto se ha visto refrendado por todas las encuestas regionales realizadas desde la constitución del partido y también por las dos elecciones realizadas desde entonces (las generales de 2008 y las europeas de 2009), en las que UPyD siempre ha visto aumentados sus anteriores resultados. Por ello, la formación espera conseguir unos resultados muy positivos en la Región, fruto del agotamiento del Gobierno de Valcárcel por la crisis económica y, también, por la endeble alternativa representada por el PSRM.
Además, UPyD piensa que su techo electoral es aún mayor, fruto del desconocimiento de su programa y sus propuestas por parte de un amplio sector social, pero espera que se vaya ampliando a medida que los ciudadanos de la Región vayan acercándose al proyecto y lo vayan conociendo.

http://www.laverdad.es/murcia/20100717/local/region/murcianos-plantea-votar-upyd-201007171241.html

EL INTERÉS GENERAL (A PROPÓSITO DEL REAL MURCIA)

Hace unas semanas el Real Murcia, con sus más de cien años sobre los hombros, descendió a 2ª división B, ese profundo pozo del que salir viene a ser casi imposible. Tras varios años coqueteando con el descenso, el equipo grana ha terminado por ocupar uno de esos cuatro temidos últimos puestos. Tras esto, como no podía ser de otra forma, y gracias en parte a la prensa regional, la afición se apostó con sus fusiles de tapón de corcho dispuesta a ajusticiar a los culpables de tal situación.

Samper, el Alcalde, los jugadores, el “staff” técnico, todos un poco, etc. En general había, permítaseme la expresión, ostias para todos. Y no sólo para ellos, sino entre ellos.

Yo, que no me creo con el don de la sabiduría, ni tocado por divinidad alguna, achaco toda esta macarrada de acusaciones a la ignorancia, o mejor dicho, a la confusión. Cae en saco rato cada vez que se explica aquello de que un club de fútbol es una Sociedad Anónima, con sus administradores, sus accionistas, y sus trabajadores. La idea que sigue latente entre los murcianos (y el resto de España) es que los clubes son una especie de patrimonio emocional del que todos somos propietarios, y eso es un gran error. En todo caso el escudo, aquello que simboliza, su historia, sí puede ser que forme parte de una realidad colectiva, pero no “los dineros”, ni los fichajes, ni las instalaciones, ni siquiera los puntos que el equipo atesora en la tabla al término de la temporada.

Que esto se escuche de fondo en las tertulias taberneras no debe sorprender, pero que el mismísimo Alcalde de una ciudad pida al dueño del equipo que se vaya, como hizo el Sr. Cámara refiriéndose al Sr. Samper, suena mal. Muy mal. Suena mal por varios motivos; Primero: por descortesía, aunque puede perdonarse el calentón. Segundo: por la constante confusión-ignorancia en forma de ensaladilla que tiene como resultado que un legítimo propietario de una S.A. escuche a un tercero, mercantílmente ajeno, pedirle que se largue. Tercero: Por el enroque que supone señalar a un culpable con suma facilidad y esperar de ese modo que los golpes hacia él mismo fueran amortiguados, como así fue, para fumar la pipa de la paz públicamente semanas después.

El problema de todo esto es que ese Alcalde, al que he calificado en este vodevil como “tercero mercantílmente ajeno”, no lo es tanto, si tenemos en cuenta que es el máximo representante de un consistorio que ha participado económicamente en el proyecto Real Murcia. Y claro… ver caer por un sumidero la inversión-ilusión no sólo le duele al Sr. Alcalde, le duele a todo aquel que ha aportado algún céntimo de euro al proyecto Real Murcia. Y esos, señores lectores, somos todos los murcianos.

Al margen del complicado puzzle Nueva Condomina-Estadio-Centro Comercial-Tranvía-Terrenos, la cuestión fundamental es que en épocas de recortes (y también en épocas de bonanza) debe ser meditado si las inversiones en proyectos deportivos sirven más a impulsos viscerales que a meditados estudios. Los apoyos, subvenciones, ayudas, etc., deben realizarse en función a criterios mucho más mensurables. Al fin y al cabo, una empresa que expone su viabilidad a que un esférico cruce rayas de cal, no ofrece seguridades ningunas.

El interés general no es un porcentaje de share. Es una suma de intereses individuales, pero que la mayoría, como ciudadanos y miembros de una sociedad encontramos también como intereses individuales. Nadie duda de la necesidad de contar con buenas carreteras que nos permitan la comunicación. ¿Quiere el interés general decir que sólo habrá que construir y/o arreglar las que afecten a la mayoría? Evidentemente no. Y en una sociedad con grandes problemas económicos, en una Región con una tasa de paro superior a la media, tendríamos que revisar el interés general y valorar si el deporte de masas debe ser una prioridad para las dotaciones económicas.

Absténganse aquellos que empiecen con lo del deporte base y la infancia, que de sobra se sabe la necesidad de una sociedad con valores deportivos, buenas instalaciones y programas, no seré yo quién lo ponga en duda, ni quién cuestione la obligación de velar por su existencia. Pero sí que me permito arrojar un primer mensaje al aire que cuestione la participación de lo público en lo privado, por muy dentro que algunos (yo mismo) llevemos al Real Murcia, y sobre todo cuando el destino de ese dinero es en la mayoría de ocasiones para proyectos inviables y para tapar agujeros en paredes que no dejan de mostrar nuevas oquedades.

Foto: El famoso balón jabulani, del que dicen que hace extraños vuelos en el aire.