NO HAY MAZÓN QUE POR BIEN NO VENGA

Resulta que anda media Murcia revolucionada con la petición del abogado José Luís Mazón de retirar el Cristo que corona el cerro de Monteagudo. El abogado argumenta que “el Cristo es un intruso”, algo que según él, atenta contra los derechos fundamentales de todos los ciudadanos, y basa su demanda en una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, que versaba sobre la presencia de crucifijos en colegios públicos.

Desde el año 2004 el “Sitio histórico Monteagudo-Cabezo de Torres” es Bien de Interés Cultural, por lo tanto el Cristo goza de la protección de todo el enclave. De esta forma la petición del abogado se torna inviable. Como inviable sería pedir a estas alturas la declaración de Bien de Interés Cultural de la figura religiosa, puesto que ya se encuentra protegida. Ya ha sido aclarado por parte de las autoridades competentes este asunto. Y aún así el Ayuntamiento inició (patinando) el proceso.

Como era de esperar, los vecinos de la pedanía, amén de otros feligreses de la comarca, han salido a la calle clamando al cielo por la blasfemia que ha propuesto el célebre letrado. El pasado día 13 se manifestaron frente al Ayuntamiento de Murcia unas mil personas, entre ellas (según el diario La Verdad) ondeaba alguna bandera ultraderechista, y se escucharon gritos como: “Murcia es cristiana, nunca musulmana”. A esa manifestación se sumó el Alcalde de Murcia, Miguel Ángel Cámara Botía.

Lo preocupante del asunto es que el Alcalde, lejos de transmitir tranquilidad y sosiego a las masas devotas, se ha manifestado además en su propia web personal al grito de: “¡Salvemos el Cristo de Monteagudo!” (sic), y asumiendo, él y su equipo de gobierno del Ayuntamiento, el papel de adalides del catolicismo, las viejas y buenas costumbres, y el fervor popular. O bien desconoce el carácter legal del monumento o hace un uso no muy ético de la polémica.

Si a todo esto le sumamos que en las últimas semanas las noticias relacionadas con el Cristo del cerro eclipsan a todas aquellas con las que comparten portada (incluso aquellas que hablan de que sólo 1 de cada 10 murcianos tiene muchas posibilidades de salir del desempleo), que se responsabiliza (con razón) al Gobierno Central del deterioro del Castillo, y todo lo que ha llovido (en todos los sentidos) con el yacimiento de San Esteban; o bien empezamos a pensar que las casualidades existen, o que a alguien le conviene tener que salvar elementos que son a la vez, de cierto valor artístico, cristianos (no islámicos) y queridos ampliamente por la población. Y es que en este caso, evidentemente, no hay Mazón que por bien no venga.