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UPyD, el corredor de fondo

18 julio 2014

El atleta de fondo, sea cual sea la especialidad a la que dedique sus esfuerzos, tiene como base de su éxito el entrenamiento, basado éste en la constancia, y deja poco espacio a la improvisación y la creatividad ante el público el día de la prueba.

Parte de la rutina del entrenamiento es la ‘simulación’ de carrera, el ‘límite’ a partir del cual se fracasa, pero desde el que se triunfa si se respetan las líneas que no se deben sobrepasar. Si el atleta de fondo tiene su límite y objetivo en recorrer una determinada distancia en un determinado tiempo no podrá, el día de la carrera, dejarse llevar por otras motivaciones diferentes a la repetición de sus ritmos y tiempos de paso estudiados, consciente de que apretar en algún kilómetro por encima de lo previsto supondría, irremisiblemente, el fracaso.

Es obvio que factores psicológicos, ambientales, o puramente circunstanciales marcarán el resultado de la prueba, pero con cierta seguridad el atleta puede prever, antes de salir, el resultado final.

Es por todo esto que el atleta, mientras desarrolla la prueba, sigue una frecuencia cardíaca determinada y que si se cambia, también implicaría una variación de resultado, por lo que el atleta debe centrarse en sus sensaciones, sus objetivos y sus herramientas, dejando de lado la forma de actuar del rival que participa a su lado en la misma carrera.

Por hacerlo gráfico, si el atleta de maratón mantiene su ritmo adecuado debe obviar que otros adversarios le adelanten, o pierdan su estela, pues el resultado dependerá exclusivamente de él, y tratar de perseguir al que le adelanta podría, sencillamente, ser motivo de que abandonara la carrera antes de la meta. Y todo ello por un ácido láctico que el cuerpo es incapaz de soportar, y provoca la fatiga.

Unión Progreso y Democracia es un partido que, como el corredor de fondo, marca su propio ritmo y su propia cadencia, fruto de sus capacidades, no de manera arbitraria, mirando un objetivo al final del camino, y sin permitir que condiciones exteriores determinen su cadencia, aunque éstas puedan influir, evidentemente. Factores externos como el auge de nuevos partidos, con propuestas de imposible realización, o en el peor de los casos con funestas consecuencias, encuestas cocinadas con evidentes intenciones que otorgan excelentes o pésimos resultados a UPyD, o que tal o cuál partido presente, o no presente, candidaturas en no sé qué sitios, no deben hacer que UPyD ‘acelere el paso’, ni que propicie artificiales, e incluso antinaturales, coaliciones.

La forma de crecer, y el ritmo, determinarán el resultado final, y en UPyD siempre hemos tenido claro que no debíamos crecer a costa de cualquier cosa. Presentar candidaturas en lugares en los que no haya un grupo de militantes que atesoren trayectoria y solvencia política sería el paradójico fin de nuestra formación. Es por ello que el partido ya ha anunciado que presentará candidaturas en las municipales de 2015 no en todos los municipios, sino en aquellos en los que se ha realizado un buen trabajo previo, y además se garantice que podemos desarrollar ese buen trabajo en el futuro hacia la ciudadanía, que es para lo que se creó este partido.

Por ello, frente a los que nos exigen que cambiemos hasta nuestra zancada por agentes externos y eventuales, el paso de UPyD debe ser firme y calculado, como sabemos, como debemos, marcando ese preciso ritmo que nos permite avanzar de forma constante, creciendo, expandiéndose, pero sin ‘emocionarse’, no sea que el ácido láctico acabe, por querer ganar un metro más rápido de lo debido, o unos pocos votos más, con el proyecto de fondo que precisa España.

Hace 17 años

10 julio 2014

Aquel día amenazaba más tormenta
y la tormenta no se hizo de rogar
aunque más de uno creyera en los milagros
el que más y el que menos no sabía qué apostar
porque el tiempo es el tiempo y él decide
cómo, dónde, y cuándo quiere descargar
y a las cuatro cayeron dos rayos segando
de cuajo otro árbol más

Así comienza la canción “Una lluvia violenta y salvaje”, de Revólver, en la que su autor, Carlos Goñi, trata de describir con palabras lo desgarrador que supuso para todo un país conocer aquella tarde de julio de 1997 que el concejal Miguel Ángel Blanco, secuestrado dos días atrás, acababa de fallecer víctima de dos disparos cerca de Lasarte, a manos de los inhumanos verdugos de ETA.

Hoy se cumplen 17 años, y en multitud de municipios de España se celebran actos en recuerdo del edil popular de Ermua cuya figura y muerte, paradójicamente, constituyó un punto de inflexión para gran parte de la sociedad, que salió a las calles, no sólo del País Vasco sino de toda España, para protestar pacíficamente frente al totalitarismo terrorista.

Pese a que Blanco fue uno entre más de 800, el sadismo de su ejecución, permitió que una sociedad en gran parte insensible, y en otra gran parte desinteresada, tomara conciencia de que aquello que ocurría principalmente en tierras vascas era un ataque a la democracia y a la ciudadanía sin excusas políticas ni ideológicas, y a la que había que hacer frente mirando a la cara a los terroristas, y no escondiendo la cabeza bajo el ala. Por aquel entonces Carlos Martínez Gorriarán, de Basta Ya, se preguntaba si los vascos que nunca se manifestaban en contra de la banda terrorista podían creer que alguien les regalaría la libertad.

Hoy, 17 años después, los que vivimos aquel suceso, incluso aquellos que lo fue por pura cronología, tenemos la obligación de recordarlo en homenaje a todos aquellos que se han dejado la vida (o parte de ella) defendiendo la libertad y la dignidad de todos. Y sobre todo tenemos el deber de hacer comprender a aquellos más jóvenes que no lo vivieron las consecuencias del fanatismo y el terror.

Sobre el proceso de segregación de El Palmar

1 julio 2014
Hace pocos días, en el Pleno del Ayuntamiento de Murcia, se debatió la denegación de apertura de expediente de segregación de la pedanía de El Palmar, en Murcia. El motivo de la denegación es la no concurrencia de los requisitos previos para abrir expediente de segregación, los cuales son, entre otros, que si la segregación es parcial, ésta puede ser promovida por la mayoría de los vecinos de la parte que vaya a segregarse. Para ello es necesario que se acredite, mediante la presentación de firmas avalistas, cumplir esa mitad más uno, y la autoridad que certifica la validez de las firmas y acredita el cumplimiento del requisito es el Secretario del Ayuntamiento correspondiente. En este caso concreto es Antonio Marín Pérez, quién tras un proceso de verificación ha determinado mediante certificación que las firmas presentadas por la asociación Pro-Ayuntamiento de El Palmar no suman el número necesario para abrir el expediente. 
 
Esta respuesta choca frontalmente con las esperanzas y reivindicaciones de muchos vecinos de una pedanía de 23 000 habitantes, cuyos vecinos exigen más atención municipal y mejora de sus servicios. La  Asociación Pro Ayuntamiento de El Palmar se queja de que el proceso de verificación de firmas ha sido manifiéstamente irregular, pues se han rechazado, supuestamente, firmas válidas argumentando que eran duplicadas, ilegibles, o incluso de personas fallecidas. Esta situación, de ser así, debe ser denunciada y llevada ante quien corresponda, pues si se hubiera producido una certificación manipulada, estaríamos hablando de una intolerable prevaricación. Pero la realidad actual nos indica que ese no es el caso, pues la figura del Secretario, fedatario de la legalidad, emite una certificación oficial que debe condicionar el voto de los grupos municipales en esa denegación de apertura de expediente. 
 
Por ello, y sin atender a otras acusaciones no demostradas, mi voto y el de mi compañero José Antonio Sotomayor fue favorable a esa denegación atendiendo a la no concurrencia de los requisitos, como queda acreditada en la certificación correspondiente. Si la Justicia, llegado el caso, anulara dicha certificación, atenderíamos a esa nueva situación, pero nuestra obligación, por responsabilidad y por coherencia, es atender a la documentación que facilita el Secretario, y del que, por cierto, no tenemos por qué dudar en ningún caso. 
 
Que la mayoría del Pleno acate la legalidad y emita un voto responsable parece contrariar a la asociación (pese a que nuestro grupo solicitó que el asunto quedara sobre la mesa hasta aclarar aspectos relativos a las firmas), y provocó comentarios desacertados en relación a nuestra decisión de apoyar la denegación de apertura de expediente, y además, mezclando churras con merinas y tratando de confundir sobre las intenciones o planteamientos políticos del grupo municipal de Unión Progreso y Democracia. Y digo mezclando porque acusar de no querer escuchar al pueblo al único partido que pidió en el Pleno tratar también el asunto de la segregación no sólo administrativamente sino políticamente, parece chocante. Como también lo es que el Partido Socialista vote en contra de denegar la apertura de expediente (y por tanto desprecie la legalidad del certificado del Secretario), y además realice una acérrima defensa de la segregación de El Palmar, pero no lleve ese asunto al Pleno como moción política, algo a lo que invité desde mi escaño al portavoz socialista. 
 
Otra cuestión diferente, y al margen del procedimiento, es la de la conveniencia o no del proceso segregador desde el punto de vista político, o lo que es lo mismo: social, económico, y culturalmente. En ese caso, la postura de nuestro grupo es claramente de oposición (aunque deseamos que se debata en profundidad y donde corresponde) en primer lugar porque la mejora de las condiciones de los vecinos de El Palmar pasa por una mayor atención y mejora de la prestación de servicios que les ofrece el Consistorio, y en segundo lugar porque nuestro país debe encaminarse a un proceso de fusión municipal que permita la reducción de administración y burocracia, y no hacia la multiplicación de las mismas. 
 
En ese sentido nuestro país constituye la excepción en la Europa occidental, donde a lo largo del siglo XX se han producido importantes y en algunos casos radicales procesos de reducción de ayuntamientos y fusión de municipios (que no de pueblos), mientras que España mantiene intacto un mapa municipal decimonónico y con estructura parroquial.
 
El Ayuntamiento de Murcia, como todos los demás, debe atender al evidente desequilibrio entre ciudad y pedanías, con una capital mimada y con fuertes inversiones económicas y políticas, y unas pedanías ‘hermanas pobres’ que en algunos casos imaginan como salvador al proceso segregador. Si esto fuera así, además de ser lo justo, se disiparían legítimas aspiraciones de independencia, no por acatamiento, sino por propio convencimiento. 

Valcárcel, el Mago de Oz

11 abril 2014

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Los Munchkins eran esos enanitos de Oz que jubilosos recibieron la inesperada llegada de la salvadora Dorothy. Este pueblo confiaba en un misterioso mago que desde su fastuoso palacio imprimía respeto y temor a partes iguales. La realidad de Oz, tras los fuegos de artificio y los efectos de sonido e iluminación, es la de un vulgar mago ambulante que engaña con sus trucos a todo un pueblo y durante un largo periodo, siendo considerado un poderoso mago con sobrenaturales poderes. Como en Oz, en Murcia Valcárcel supo atrincherarse hábilmente tras la cortina – ‘Pay no attention to that man behind the curtain’, dicen en la película – ocultando el fracaso de los trucos, los aeropuertos que no llegan a abrir, las pésimas infraestructuras ferroviarias, los malos indicadores socioeconómicos, los acuerdos en materia hidrológica envenenados, y la ausencia de unos mimbres sobre los que construir la recuperación de esta región.

Pero el verdadero paralelismo se establece en el final de la historia, en el que el ilusionista, subido a su globo despide a los munchkins sin asumir responsabilidad, habiendo sólo reconocido el engaño a unos pocos, mientras el pueblo saluda y jalea al líder que se marcha hacia lejanas tierras con gesto de satisfacción. Los Munchkins lo despiden animosos e ingenuos, mientras que Dorothy, el espantapájaros, el león, y el hombre de hojalata, con semblantes bien distintos a los de la masa, y conocedores del fraude, no aciertan a comprender qué ha pasado realmente.

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El capitán del Costa Concordia

11 abril 2014

Artículo aparecido en la sección ‘Tribuna Política’ de la edición impresa del diario LA VERDAD el 13/03/2014

La renuncia de Ramón Luis Valcárcel a continuar ocupando la presidencia de la Comunidad Autónoma tras dieciocho años ininterrumpidos constituye, sin lugar a dudas, un acontecimiento político y mediático de primer orden.

Unión Progreso y Democracia ha reclamado, desde el primer día en que se hiciera pública esta decisión, la convocatoria de elecciones anticipadas. Es un descrédito para la democracia que el próximo en ocupar el sillón presidencial hasta las elecciones de 2015 no se elija directamente por los ciudadanos.

A este respecto, resulta curioso que algunos también lo hayan reclamado en Murcia, pero no lo hayan hecho cuando en Andalucía José Antonio Griñán cedía el testigo a Susana Díaz sin convocar elecciones anticipadas

El debate sucesorio en torno a quién será la persona que finalmente ocupe el puesto de Valcárcel tras su renuncia a seguir gobernando la Región ha copado las principales páginas de los diarios regionales y horas de debates radiofónicos. 

Los giros argumentales que poco a poco se han ido desvelando, más propios de telenovelas, desde la renuncia de Bernal, la imputación de Pedro Antonio Sánchez, el disputado voto de los pedáneos en beneficio de Juan Carlos Ruiz, hasta acabar con la designación improvisada de Alberto Garre han tenido más protagonismo que la propia realidad regional.

 Al Partido Popular le ha venido muy bien esta cuestión para tapar esa realidad, que es mucho menos agradable que desvelar el misterio de quién será finalmente el que se haga con la presidencia. La Región presenta datos demoledores con un paro de muy larga duración que ronda el 40% mientras que el nacional es del 21%, una caída del PIB del 11,8% desde 2008, cinco puntos más que la caída nacional, y unos déficits acumulados a día de hoy que alcanzan los 4.579 millones de euros.

Otros desalentadores datos son la destrucción de empresas, con 13,5% menos en el periodo 2008-2013, unadeflación mensual del 1,7% que revela la debilidad de la demanda regional, o el desastre que afecta a laproducción industrial, con una caída del 42,3% desde enero de 2008, doce puntos más que la media nacional. O ser los líderes en el Arco Mediterráneo en la desaparición de empleo hotelero, con una caída desde 2008 del 28%, veinte puntos más intensa que a nivel estatal.

Todo esto se transforma en la triste realidad de que en el periodo 2008-2013 la mitad de los hogares murcianos sufre dificultades para llegar a fin de mes. Estos datos constituyen un auténtico drama y es el verdadero legado de Valcárcel.

La Región se ha hundido porque no ha dispuesto de los cimientos necesarios para hacer frente a una crisis de proporciones mundiales, sin duda, pero que nos ha afectado con mucha mayor virulencia por la ausencia total de unos mimbres necesarios que nos sostuvieran. Valcárcel no ha sabido construir durante sus dieciocho años de mandato un esqueleto sólido sobre el que sostenernos.

Esta es realmente la herencia que nos deja un presidente ausente desde hace muchos meses, que más que almirante al frente de la Armada, se asemeja más al capitán del Costa Concordia, abandonando el barco antes de que naufrague del todo. Esta es la realidad.

Cuando UPyD sea la clave

19 diciembre 2013

Artículo publicado en La Verdad de Murcia, el 19 de diciembre de 2013

«Cuando UPyD sea la clave» 

 

Ahora que estamos en el ecuador de la legislatura, y que se avecinan unas nuevas elecciones, esta vez europeas, surge de nuevo una pregunta recurrente que se formula a la práctica totalidad de personas que formamos Unión Progreso y Democracia: ¿Qué haréis si sois decisivos a la hora de formar un gobierno, o qué vais a hacer si vuestros votos son decisivos para elegir un alcalde o al presidente de la Comunidad Autónoma tras las elecciones de 2015?.

Y la respuesta es muy fácil, ya que es la misma que tras los resultado electorales de 2011. UPyD puso encima de la mesa una serie de condiciones muy concretas, entre las cuales estaban la reforma de la Ley Electoral o la devolución de las competencias en Educación y Sanidad al Estado, por ejemplo.

Y no por capricho. Pensamos que son principios básicos de igualdad entre todos los españoles y necesarios para comenzar la tan necesaria regeneración democrática en España, dado que existe una evidente desigualdad tanto en el voto como en las prestaciones, derechos y obligaciones que reciben los españoles en función de los territorios donde vivan o de la Ley Electoral que se aplique.

El ejemplo más gráfico sería Asturias. Allí presentamos un documento concreto de veintidós puntos a las diferentes fuerzas políticas, siendo el PSOE el único que se sentó a discutir este acuerdo de legislatura, comprometiéndose por escrito, entre otras cosas, a la reforma de la Ley Electoral, a estudiar la fusión de municipios y una comisión para aclarar las circunstancias del ‘Caso Marea’.

El incumplimiento posterior de dicho acuerdo por el PSOE es algo de lo que UPyD toma nota no ya en Murcia, sino en todo el Estado, ya que ese precedente va a condicionar cualquier acuerdo futuro. No sale gratis firmar compromisos y después no cumplirlos.

Y como no podía ser menos, esa misma exigencia empezamos a aplicarla por nosotros mismos. Los cargos públicos de nuestra formación que incumplieron los compromisos que habíamos adquirido en campaña electoral con los ciudadanos, fueron directamente expulsados al día siguiente de las elecciones, porque nosotros cumplimos lo que prometemos, hacemos lo que decimos.

Y así ocurrirá en la Región de Murcia, cuando UPyD sea clave dentro de dos años en muchos municipios y en la Asamblea Regional. La reforma electoral, la transparencia, la regeneración democrática, la necesaria fusión de municipios, estarán sobre la mesa, y no miraremos el color ni las siglas de los partidos que decidan sentarse y estudiar este documento. 

Quien se comprometa a llevar a cabo estas reformas políticas serias y de calado que la Región necesita con urgencia, podrá contar con nuestro apoyo. Porque UPyD nace para cambiar la forma de hacer política, no para negociar sillones ni cargos.

El ciudadano debe saber que si decide dar su voto a Unión Progreso y Democracia, va a otorgarlo a una formación que hace lo que dice.

 

Rubén Juan Serna es el portavoz de UPyD en el Ayuntamiento de Murcia

 

La familia numerosa nueva rica

10 noviembre 2013

Parte del discurso expuesto en el Pleno de Presupuestos (noviembre 2013) para el año 2014. El voto de UPyD fue negativo, y este es un fragmento del mismo: 
“Les voy a contar la historia de una familia numerosa. Esta familia, con numerosos hijos, en los años de bonanza llegó a disponer de dos sueldos en la casa; un empleo normal, bien remunerado, y otro sueldo más modesto, que llegaba a ser grande a base de horas extras y complementos varios. Y con esto era suficiente.
Suficiente para construir para su amplio pero humilde cortijo familiar una gran piscina climatizada, para comprar un precioso Porsche biplaza de 90 000 euros, mientras que al mismo tiempo, olvidaban pasar las pequeñas reparaciones y revisiones que el monovolúmen familiar precisaba, quedándose arrumbado en el garaje, mandando a sus hijos al colegio en modernas motocicletas y tirando de taxi para cualquier salida. 
Al cabo de los años, esa familia fue perdiendo ingresos, debido a que uno de los padres perdió el empleo que tenía, y tuvieron que ajustar gastos. La primera medida fue echar alguna hora más de trabajo; pero eso ahora no era suficiente, así que consideraron reducir gastos concretos.
Pronto se dieron cuenta de que, del flamante Porsche que habían comprado, apenas habían pagado unas pocas cuotas, y que deberían seguir haciendo frente cada mes a la imponente letra, puesto que venderlo sería imposible, y de poder hacerlo sólo reducirían unas insignificantes mensualidades.
Para colmo, se dieron cuenta que el deportivo, aunque no permitía que cupieran más de 2, seguía necesitando los mismos 20 litros a los 100 kilómetros que antes. Los chicos tuvieron que aparcar sus motos, no podían pagarse los seguros, pero el antiguo coche, el monovolúmen que a todos llevaba, acumulaba polvo sin revisión, ni ITV´s. 
Ese verano volvieron a llenar la piscina, pero la factura del agua fue más difícil de pagar, y la electricidad que precisaban las lujosas farolas del jardín eran demasiado. Apagaron una de cada dos. Las frívolas esculturas del jardín ya no lucían igual. 
Y luego quedaba el zoo. La familia, en un viaje exótico, se encaprichó de los animales salvajes y decidió que su pequeña finca sería un lugar ideal para mantener enjaulados unas cuantas piezas africanas. Pero, ¡oh! cada vez que le echaban la carne a las fieras lamentaban tener la nevera un poco más vacía mientras cada león comía cada día más. 
Así que quedaban pocas posibilidades para conseguir llegar a fin de mes, y esas pasaban por menos libros para los chicos, menos salidas al teatro o no renovar el vestuario, y esto llegó a afectar hasta a los abuelos. 
Algunos de los hijos, los más críticos, se preguntaban por qué no se habían hecho mejor las cosas, por qué no se había gestionado con más control, pero sabían que sería complicado hacérselo entender al padre mientras éste seguía convencido de lo acertado que fue comprar el porsche, mientras le echaba de comer a los leones, y jugaba al paddle en la lujosa pista del jardín casi sin luz.”
No entendí otra forma mejor de explicar los despropósitos populares en la ciudad: el zoo de Terra Natura que cuesta 3 millones de euros cada año, el tranvía de trazado equivocado de 11 millones al año, explotaciones deportivas privadas por valor de más de 4 millones al año, etc.
Otro modelo de ciudad es posible, y además es necesario. Y en Unión Progreso y Democracia queremos hacer posible lo que es necesario.
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