ROSA DÍEZ PARTICIPA EN EL IX CONGRESO NACIONAL DE BIOÉTICA EN MURCIA

congreso2La Diputada y Portavoz de Unión Progreso y Democracia, Rosa Díez, ha participado en la ponencia “Bioética y Política”, dentro del IX Congreso Nacional de Bioética celebrado en Murcia

Esta mañana, en el Hotel Nelva de Murcia, ha tenido lugar la ponencia “Bioética y Política” dentro del programa del IX Congreso Nacional de Bioética. En dicha ponencia se ha debatido acerca de la relación existente entre Bioética, Política y Periodismo, con la participación de profesionales de relevancia en dichos campos.

La Portavoz de UPyD ha hecho mención en su intervención a la necesidad de modificar la ley electoral con objeto de que el electorado mantenga la motivación de participar en la vida política: “Si la política pasa del ciudadano, el ciudadano acaba pasando de la política”.

Así mismo, en relación a las votaciones en el Congreso sobre asuntos relacionados con la bioética, Rosa Díez ha criticado las votaciones de grupo en las que no prevalece la conciencia individual del Diputado, sino la posición de un colectivo: “¿Estamos preparados para votar en conciencia? Yo creo que sí… ¿Estaba la sociedad preparada para la democracia, para las autonomías, para el voto femenino? Si algo creemos que hay que defender hay que defenderlo, quizá así el Parlamento se convierta realmente en un Parlamento donde discutir, argumentar, debatir, y no un lugar donde los votos ya vienen decididos de casa”.

La Diputada ha añadido además: “La divergencia, el debate, la discusión, son síntomas de una sociedad viva, democrática”.

congreso1

EL SEMÁFORO-TERMÓMETRO

miguel_02

Hace pocos días que ha sido inaugurado un largo tramo de la Avenida del Reino de Murcia, una vía que pretende servir de desahogo y descongestión al centro de Murcia. Como es lógico, la expansión de la ciudad exige nuevas soluciones al siempre problemático tráfico, y entre ellas está el polémico tranvía, la creación de nuevos cinturones, y el arreglo y acondicionamiento de las antiguas vías. La progresiva urbanización del norte de la ciudad y la existencia de polos de atracción como los centros comerciales constituyen una de las causas de la aparición de nuevos viales.

El caso que me ocupa, la citada Avenida del Reino de Murcia tiene ciertas peculiaridades. Para empezar el nombre no corresponde a la longitud total, sino que únicamente un tramo ha sido denominado así, siendo el resto compartido por Avenida de Miguel Indurain y Avenida de Los Dolores. Esta primera característica ya ha sido criticada por parte de la ciudadanía que considera que el múltiple nombre para una misma vía provocará las confusiones ya existentes en la ciudad en calles como “la de Correos”, que nunca habiéndose llamado así engloba las diferentes denominaciones, o “San Andrés y San Antón”, que así mismo son la manera de conocer a una calle que posee diferentes nombres.

Para continuar con la polémica, esta vía está preparada, según el Ayuntamiento, para absorver un tráfico de 90.000 vehículos a la hora (sic), mientras que en mitad de dicha vía existe un semáforo que tan sólo muestra el verde durante menos de 15 segundos (según mi reloj 12 segundos, según foreros de La Verdad, 8), lo que hace que difícilmente sea creible el dato aportado por la Concejalía. Este semáforo contribuye a ralentizar el tráfico, a generar enormes colas, en definitiva a invalidar la esencia de esta nueva Avenida.

Por último debo hacer hincapié en el célebre carril bici, empleado en campañas electorales, ruedas de prensa propagandísticas y demás actos. En este caso, el Ayuntamiento contaba con una espléndida oportunidad de cumplir promesas de una vez, habilitando una gran vía que permitiera a los usuarios de bicicletas disponer de un carril en condiciones, pero no ha sido así, sino que deja a expensas de los futuros planes parciales la construcción del mismo. Es decir, en un proyecto de 22 millones de euros no ha habido tiempo, dinero o ganas de llevar a la realidad uno de los elementos más reclamados por la sociedad.

En definitiva, una vía conocida por su semáforo-termómetro que nos mide la temperatura de este consistorio, vendiendo una faraónica construcción (para un Ayuntamiento como Murcia) como una auténtica joya (no hubo corte de cinta, pero sí paseo triunfal en autobús), cuando en la realidad es una Avenida con muchas posibilidades y sin embargo desaprovechada. Esperemos que el tiempo solucione las deficiencias.

UNA OPINIÓN POLÍTICAMENTE INCORRECTA SOBRE EL MEDIO AMBIENTE

tierra

Llevamos ya varios días siendo bombardeados con una campaña publicitaria de un famoso hipermercado. En ella se nos dice básicamente que BOLSA=CACA, y pretende concienciarnos de que el uso de bolsas de plástico conlleva una agresión al medio ambiente (que lo es), y que lo correcto es que cambiemos a bolsas reutilizables de materiales más fácilmente eliminables. Como todo en esta vida, el asunto tiene varias lecturas y diferentes prismas por los que observar. La campaña de esta marca tiene un objetivo aparente: abandonar la bolsa de plástico por la reutilizable. Pero la campaña  tiene una consecuencia: incrementa el número de clientes o bien instala subliminalmente el mensaje de que esta firma respeta el medio ambiente, se involucra y por lo tanto seremos mejores personas si compramos en sus establecimientos. Que esto es una consecuencia eso es seguro, que sea un objetivo no lo es tanto, pero lo parece.

En tiempos en los que la preocupación por el medio ambiente crece cada día son muchas las administraciones que se apuntan al carro de vender dichos valores y se convierte en elemento de programas electorales y de actividades subvencionadas por Comunidades y consistorios. El problema surge cuando estas instituciones públicas, partidos políticos y demás, hacen responsable al ciudadano de detener el deterioro del entorno, cuando no lo es más allá de su responsabilidad individual de no contribuir a su deterioro, no de detenerlo como he dicho antes.

En cuanto al tema del agua es fundamental concienciar a la sociedad de la necesidad de no despilfarrar el recurso. Pero sin olvidar que no puede admitirse que un ciudadano español tenga libertad para el uso racional y necesario del agua mientras que otro ciudadano español residente en otra Comunidad tenga que introducir, por ejemplo, una botella cerrada en la cisterna para usar menos cantidad de litros al desaguar su inodoro (además de pagar más por litro). Con una interconexión entre cuencas racional y un Estado poseedor de las competencias de agua el tema sería diferente. Deberíamos seguir usando el agua con sentido común, pero sin recurrir a imbecilidades como el ahorro coartivo al que nos empujan las administraciones. Ahorro del agua sí, sentido común en su uso sí. Si los Gobiernos y Consistorios tienen en su mano la solución no pueden delegar su responsabilidad en el ciudadano. El agua es un bien común, al que todos deberíamos tener el mismo acceso. Algo parecido ocurre con la luz solar, no podemos, como es lógico, hacer que brille el sol donde queramos, pero no es descabellado pensar que en un futuro la energía solar producida en regiones con superiores horas de luz solar anuales sea distribuida hacia otras regiones con necesidades pero carentes del sol necesario para producir la energía.

En cuanto a la luz, hasta hace muy poco existía una tasa de penalización por superar determinado consumo eléctrico, que no tenía en cuenta aspectos tan importantes como el número de miembros de una familia. Esto suponía encarecer el recibo a familias que, debido al número de miembros, debían usar electrodomésticos de manera superior al resto de familias. Felizmente resuelto este asunto quedan otros muchos por solucionar. Los ayuntamientos no gestionan adecuadamente el suministro eléctrico en la vía pública y es frecuente encontrar numerosas zonas en construcción, auténticos enclaves fantasma de noche, que están completamente iluminados, no siendo necesaria su iluminación. Me refiero a urbanizaciones aún no habitadas, nuevas avenidas aún cerradas al tráfico, etc. También es importante recordar que son pocos los ayuntamientos que se han animado a sustituir las antiguas farolas por nuevas de bajo consumo, y en los casos en los que se ha hecho es de manera más bien anecdótica, siendo pocas las calles en las que se ha modificado el sistema de iluminación. Me viene a la mente también el tema del uso de la bicicleta, tan presente en programas electorales durante las campañas, y tan presente en los cubos de la basura una vez finalizadas. Es decir, a las administraciones y consistorios  les importa un pijo el uso de la bicicleta como medio de transporte limpio.

Por último acabo con la gestión de basuras. Quizá el tema más controvertido. Si de verdad los ayuntamientos pretenden que el ciudadano separe en casa sus residuos, los porte en diferentes bolsas y los deposite en sus correspondientes contenedores hacen falta dos cosas: accesibilidad a los contenedores (con el correspondiente soterramiento cuando sea posible) y confianza. Confianza en que su bienintencionada actitud tiene un beneficio-ahorro, y lamentablemente algunos reportajes vistos en televisión acerca del tratamiento de los residuos hacen que esa confianza se haya ido diluyendo. Si se pretende que alguien deposite el residuo, por ejemplo el cristal, donde corresponda, los ayuntamientos deben garantizar que acabará siendo tratado como tal, no mezclado con otros residuos y tratado de manera idéntica al cartón o a la basura orgánica. Y los partidos políticos, últimos responsables, deben asegurarse y velar porque esto suceda, porque si no es así, estarán utilizando el medio ambiente como elemento publicitario, y eso se llama ESTAFA.

En definitiva, es obligación del ciudadano hacer un uso racional y responsable de los recursos, y es obligación de las administraciones y partidos políticos ejecutar las acciones necesarias para ahorrar, no sustituir éstas por fomentar el ahorro, puesto que no haciéndolo así lo que se consigue es ceder el testigo al ciudadano final, que si bien debe hacer uso de los recursos con sentido común, no debe convertirse en el único responsable.

Nota: Como es natural nadie obliga a nadie a que acometa acciones como la de reducir la cantidad de agua usada en las cisternas o el uso de los contenedores específicos de cristal o cartón, pero si que se consigue un curioso fenómeno psicológico: Hay gente que realiza estas acciones por considerarlas efectivas y acertadas, mientras que un gran número de personas no lo hacen por el convencimiento de que sean efectivos métodos de ahorro, sino porque no haciéndolo, sencillamente, se sentirían mal, y si esto último sucede, es la prueba definitiva de que algo está fallando.

CRISIS DE VALORES CULTURALES

biblioteca

El concepto de cultura está en crisis en la Región de Murcia. Está en crisis su esencia, su uso y su difusión. En tiempos en los que el fracaso escolar impera en las aulas (ya parece un tópico, desgraciadamente) y en momentos en los que la “cultura general” ya no es general, nuestra Consejería de Cultura y Turismo se dedica a desarrollar, entre buenos proyectos, otros más discutibles. Y entre presupuestos millonarios (S.O.S., MTv Murcia Night, No Typical, etc.) destaca una decisión de recorte que clama al cielo: La Biblioteca Regional cierra sus puertas las tardes y fines de semana de buena parte del verano.

Resulta desalentador pasear por los paseos de las playas murcianas y encontrarse con el Bibliobus, esa especie de camión convertible en tómbola. Lo desalentador no es verlo, pero sí lo es verlo vacío. Frente a él, a pocos metros, los niños construyen castillos de arena y juegan con las olas, mientras algunos padres leen el Marca (y miran de soslayo a las vecinas de sombrilla) y algunas madres buscan coger al sol ese “moreno” que las haga aún más guapas.

Ese mismo día de playa, en Murcia, hay opositores a los que su memoria selectiva y amor propio permiten estudiar sin estar lamentándose por no veranear, y chavales que quieren terminar de leer ese tomo de Harry Potter que dejaron a medio la mañana anterior. Algunos solitarios, de esos de pantalones de tergal, intentan indagar sobre el pasado del pueblo que los vió nacer más de medio siglo atrás, y jovenes universitarios machacan esa maldita asignatura que suspendieron en junio. Todos ellos, con esa necesidad vital (o capricho, vaya usted a saber), se encuentran con que un lugar público, elemento difusor de la cultura, en una ciudad que se las da de gran capital (y lo es) con sus tranvías, rascacielos y festivales musicales de público masivo (pero de reducido target), está cerrado a cal y canto. Cerrado porque sí. A mí no me interesa que me expliquen los motivos, la causística, que diría aquel. Sólo me interesa que está cerrado. Inadmisible.

ALGO HUELE (todavía) A PODRIDO

trajeHoy Mariano Rajoy pisaba al escenario frente a la prensa pletórico de satisfacción. El Tribunal competente en el caso anunciaba que Francisco Camps evitaba verse juzgado y condenado por el tema de los trapitos, mientras que el PP se libraba de dos cosas. Por un lado de contar entre sus filas con un Presidente autonómico condenado, y por el otro  se libraba de la feroz puesta en marcha del aparato mediático anti-popular que hubiera arrancado en el mismo momento de proseguir el proceso. El ataque frontal hubiera sido aún más virulento que el que hemos presenciado estos últimos meses. El Psoe y medios afines se hubieran encontrado con nuevas mechas que prender en sus fuegos artificiales. Ahora todo lo contrario. Rubalcaba, con una sumisión que oculta decepción (imagino), asegura respetar y acatar la decisión judicial.

Relativo. Todo es tan relativo. Ni siquiera los tres magistrados firmantes coinciden en sus apreciaciones. Regalos haylos. “Por supuesto que me pago mis trajes”, decía Camps no hace mucho sin haberlo demostrado. Lo que tampoco queda demostrado es que los trajes fueran regalados por motivo del cargo que desempeña el Presidente. Si yo fuera Presidente y me regalaran trajes (y yo me dejara regalar) sabría perfectamente por qué me los regalan. Imagino que Camps también lo sabrá.

Mientras tanto (y sin saber qué ha pasado), entre el olor del humo que los propagandistas prenden con ramas verdes, y el olor de la tila del PP, yo sólo huelo a podrido.  

HEMOS ROTO MOLDES

logo

Nota de prensa publicada en El Faro de Murcia, el 5-6-09

En esta campaña electoral hemos roto moldes. Hemos roto moldes porque hemos sabido llegar a los ciudadanos con un mensaje claro, rotundo, directo, y todo ello con un lenguaje fácilmente comprensible. Hemos roto moldes porque hemos llevado ese mensaje a la calle, a los mercados, a los jardines, y allí es donde hemos recibido el apoyo de la gente, y donde hemos sentido como nuestro proyecto político es demandado por un amplio sector de la sociedad.

Hemos roto moldes porque, en ausencia de grandes debates televisados, de donde hemos sido excluidos, hemos organizado nuestros propios debates callejeros y nuestros representantes, con Rosa Díez y Francisco Sosa Wagner a la cabeza, han participado en actos a pie de calle donde los anónimos asistentes han formulado las preguntas que nunca se escuchan en mítines y actos de otras formaciones.

Hemos roto moldes porque hemos hablado de Europa, de su futuro, de sus instituciones, y no de rencillas nacionales, como han hecho las otras formaciones. Y hemos roto moldes porque hemos hecho pedagogía política, y el ciudadano ha podido conocer aspectos nuevos de las políticas e instituciones europeas y la importancia de una España fuerte en una Europa unida.

EL GRAN ENGAÑO

Aviones, trajes, ley del aborto, desempleo, espías. De todo menos Europa.

Esperaba, con cierta inocencia, que esta campaña electoral al Parlamento europeo tuviera como argumentos políticos, sólidas propuestas relacionadas con la política común europea, y sin embargo asisto, un tanto desmoralizado, a una campaña centrada en domésticas disputas partidistas. Esto dice muy poco de los mediáticos buques políticos nacionales. A simple vista, las cortas miras de PP y PSOE y sus peleas, aceptadas por ambas formaciones, dejan entrever el verdadero objetivo: que sólo se hable de lo que ellos quieren. Desde el pequeño e-sillón de mi casa descubrí que la mala estrategia de los grandes partidos dejaba en mal lugar a populares y socialistas que se retrataban cada día en prensa, al centrar la campaña en echar mierda unos sobre otros y en devolver golpes, en ausencia de verdaderas propuestas. Pero avanzados los días de la campaña, y mirando con la poca perspectiva con la que se puede mirar, tengo que reconocer mi inocencia y mi ignorancia. El PP y el PSOE, plagados de expertos en marketing e imagen, han diseñado la campaña con gran acierto. Con gran desfachatez, pero de manera brillante. Han conseguido, al menos por el momento, vender el producto.

Me explico… Ellos tienen una cuota de mercado, un montón de millones de votantes a los que ellos mismos consideran imbéciles. Y no sólo imbéciles, los consideran muñecos de trapo, monigotes, espantapájaros andantes, pero con derecho a voto. PP y PSOE prefieren repartir ese saco de votos entre ellos mismos, aunque eso signifique a veces perder, a veces ganar y a veces pactar. Por eso hablan de trajes, y de aviones, y de gripes en los cuarteles, porque con eso aseguras una cosa: o te votan, o votan al otro, pero nada más. Hablar de Europa supone desnudarte, mostrar tus intimidades intelectuales, políticas y morales, pero hablar de lo demás, jugando al despiste,  permite continuar llevando caretas, aunque sean de rojo progre y de facha revenido. No hay peligro… ámame o ama al otro, pero ámanos.

Pero de repente aparece un grupo de señores y señoras, procedentes de todos los rincones de España, que nunca se han sentido espantapájaros, y que no sólo no aman al uno ni al otro, sino que se sienten hastiados y pretenden, románticamente esperanzados, que alguien hable de Europa cuando es Europa, del blanco cuando es blanco y del negro cuando es negro. De repente los titanes del marketing político, los amarrateguis del porcentaje de voto, se dan cuenta de que el gran engaño está a punto de ser descubierto. Están desapareciendo garbanzos de la olla, cromos del álbum, fichas del dominó. Están empezando a comprender que, aunque hasta ahora les haya ido bien, hay un mensaje magenta que les gana en coherencia, en solidez, en inteligencia, en ética, en valentía, en responsabilidad, y también, aunque no lo quieran, en humanidad.

ENTREVISTA A FRANCISCO SOSA WAGNER – CABEZA DE LISTA AL PARLAMENTO EUROPEO POR UPyD

Extraído del blog “Desde el laberinto” de Carlos Díez.

BREVE RESEÑA BIOGRÁFICA Y PROFESIONAL:

Aunque desconocido para el gran público, en el ámbito del Derecho, Sosa Wagner es un prestigioso jurista (si bien su modestia le hace poner en duda tal cosa, como veremos más adelante); especialmente en el ámbito del Derecho Público. Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de León, su valía ha vuelto a ser reconocida internacionalmente con su elección el 30 de octubre como miembro de la Academia Internacional de Derecho Comparado.
Nacido en Alhucemas durante el protectorado español y valenciano de adopción, fue en la capital del Turia donde cursó la carrera de Derecho. Amplió sus conocimentos en Tubinga y Roma. Su temprana e intensa vocación académica le llevó a Madrid como ayudante nada menos que del profesor Eduardo García de Enterría y Martínez Carande, el administrativista que puso las piedras angulares de la doctrina del Derecho Público español en el siglo pasado. En la comisión de expertos presidida por García de Enterría para alumbrar el modelo autonómico español, Sosa Wagner tuvo ya un destacado papel, así como en los primeros gobiernos de Felipe González: fue Secretario General Técnico del Ministerio para las Administraciones Públicas entre diciembre de 1982 y enero de 1987 (toda la primera legislatura de González). También fue Vicepresidente de la Comisión de Transferencias a la comunidad autónoma de Asturias, comunidad esta que contó con su asesoramiento para la redacción de su Estatuto.

OBRA LITERARIA:

Sosa Wagner tiene una amplia obra técnica en su campo de conocimiento, del que es figura española de referencia. Sería muy prolijo reseñar toda su obra, pero también injusto seleccionar unos trabajos por encima de otros. Algunos de los más conocidos son el Manual de Derecho Local, y la extensa Maestros alemanes del derecho público

Pero no se conforma con circunscribirse a su campo técnico sino que desde él se derrama por otros ámbitos como la opinión política razonada sobre temas que le son cercanos, como hace con buena pluma de polemista en “El mito de la autonomía universitaria”, o “El estado fragmentado. Modelo austro-húngaro y brote de naciones en España” escrito junto a su hijo Igor Sosa Mayor(doctor en Filosofía por la Universidad de Erlangen-Nürnberg y miembro del Departamento de Historia y Civilización del Instituto Universitario Europeo de Florencia). En este último y sobresaliente libro se analiza y critica la centrifugación autonómica de corte confederalista que está padeciendo España en los últimos años. Es toda una joya que permite conocer el pensamiento del número uno de UPyD y su motivación para ir a luchar en Europa por otro modelo de España, distinto al impulsado por los nacionalismos y un PSOE en las antípodas ideológicas de donde se encontraba cuando Sosa estuvo más cercano a ese partido.

Además, Sosa Wagner realiza espléndidas incursiones en otros géneros, sin limitarse más que por la brújula de su ingenio. De dichas afortunadas prácticas de “intrusismo literario” de las que mucho escritorzuelo con ínfulas podría extraer valiosas lecciones de estilo, han resultado libros como “Es indiferente llamarse Ernesto” (uno se pregunta si el título de evidentes reminiscencias “wildeanas” tendrá relación con el ligero toque dandy que Sosa luce gracias a su frecuente pajarita), galardonado con el Premio Miguel Delibes 1992 o el compendio de cuentos “Escenas históricas pero verdaderas”, Premio Café Bretón 1993. Otros libros muestran de cerca los gustos personales del autor, como la biografía de José Posada Herrera o “Los juristas, las óperas y otras soserías”.

“Soserías”, es el nombre que el propio autor le da a sus artículos de prensa, donde la realidad es analizada bajo la lupa del humor y la luz de la erudición con destellos costumbristas, logrando un estilo personal difícil de comparar. También frecuenta un género de aforismos, cercano a las greguerías ramonianas que él denomina “Guindas en aguardiente”, título de un libro donde recopila algunas de ellas y del blog en el que vierte casi a diario esa suerte de reflexiones “endulzantes y carminativas”.

PERFIL PERSONAL:

Durante el brevísimo periodo de concertación de la entrevista, don Francisco Sosa Wagner me ha demostrado una accesibilidad que muy probablemente ya no podrá mostrar a partir de ahora. Pero sobre todo ha demostrado estar diametralmente opuesto al envanecimiento típico de nuestros políticos. Es don Francisco un gran conversador (que no conservador, como le acusan ahora desde el PSOE), que a pesar de su erudición, gusta de escuchar a su interlocutor y prestar atención a sus razonamientos, algo infrecuente en la vida política. Escoltados por su esposa, una entusiasta colaboradora de UPyD que al parecer tiene gran parte de culpa en el atrevido salto a la política de su marido (dicen que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer; aunque más bien suele estar detrás, delante y a los lados), tuve la oportunidad de perderme (literalmente) con el candidato al Parlamento Europeo hasta que no sin esfuerzo logramos dar con la Plaza de las Comendadoras, donde UPyD realizó el tradicional acto de la pega de carteles.

No es el señor Sosa un surtidor de frases efectistas que faciliten titulares al plumilla de turno. Lo suyo es el hablar sosegado, el razonamiento sereno y el argumento inexpugnable de quien lleva toda la vida estudiando y enseñando sobre la materia que trata. Si los electores deciden enviar a Sosa Wagner a Estrasburgo durante el próximo lustro, dudo que haya habido un representante español en el Parlamento Europeo con conocimientos tan sólidos sobre esa hidra de Lerna a la que se asemeja la Unión Europea. Si echamos un vistazo a las listas de los dos grandes partidos y reparamos en la presencia de eximios intelectuales como Magdalena Álvarez, Agustín Díaz de Mera, Rosa Estarás o Luis Yáñez, tenemos el primer motivo para volver la vista hacia UPyD.

Agradezco de nuevo a Francisco Sosa Wagner su cordialidad y sin más dilación, le cedemos la palabra:

FRANCISCO SOSA WAGNER – ENTREVISTA:

Pregunta: ¿Qué lleva a uno de los administrativistas más prestigiosos de España a sumergirse en las procelosas aguas de la política y por qué en UPyD?

FSW: Bueno… de prestigioso, nada [sonríe]… Esto se debe fundamentalmente al hecho de que UPyD ha estado defendiendo y está defendiendo en la plaza pública y ante los ciudadanos, electores, etc, lo que yo estoy defendiendo en mis libros y en mis artículos periodísticos desde hace mucho tiempo, en torno al modelo de Estado y la crítica al Estado de las autonomías. En ese sentido me siento muy identificado y justamente acepté este desafío porque pensé que me daba la oportunidad de decir a mucha más gente de la que me lee lo que son mis convicciones. Y a lo mejor así empezamos a cambiar las cosas, claro.

P: Profesor, usted desempeñó un importante cargo técnico en la segunda línea del gobierno socialista entre 1982 y 1987. ¿Cree que determinados socialistas pueden ver su candidatura actual en UPyD como una especie de traición ideológica?

FSW: No tengo la menor duda, sí, sí.

A LOS SOCIALISTAS QUE ME CONSIDEREN
UN TRAIDOR, LES DIRÍA QUE LOS
TRAIDORES SON ELLOS

P: ¿Qué le diría a los socialistas que piensen así?

FSW: Les diría que los traidores son ellos [sonríe. Lo dice sin mordacidad pero también sin titubeo].

P: Los informes y estudios sobre el nivel de la educación española, la universitaria incluida, son desoladores. Rodríguez Zapatero dice que la culpa es de los padres, lo que suena a chiste de Santiago Segura o “el Gran Wyoming”… ¿Cómo puede corregirse esta situación contando con Europa?

FSW: Bueno, Zapatero se lo imputa a los padres y a Franco… y un poco más allá a don Antonio Maura, probablemente… Yo defiendo que precisamente en las competencias en materia educativa los europeos nos deberían de ayudar a restaurar la dignidad en el sistema educativo español. Porque lo cierto es que parece que los partidos políticos mayoritarios, el PSOE y el PP, han entablado una especie de competición para ver quién lo hace peor cuando tienen responsabilidades en materia educativa. Y en este sentido, como tengo muy poca esperanza en que los españoles seamos capaces de poner orden en el asunto, creo que desde la instancia europea sería positivo. Si llego a estar en dicha instancia europea, me ocuparé precisamente de que eso sea posible, puesto que esa es la referencia fundamental de un país en desarrollo. No sólo se desarrolla un país haciendo lavadoras y vendiendo coches. El asunto de fondo es la educación y nosotros estamos en unas circusntancias muy malas tanto en la educación primaria, como la secundaria y la universitaria, en todo.

P: En su opinión, ¿el “Plan Bolonia” es una solución o un problema añadido?

FSW: Primero, el “Plan Bolonia” no tiene mucho que ver con la Unión Europea puesto que
trasciende con mucho de la Unión Europea.
Segundo, el “Plan Bolonia”, a mí no es que me parezca especialmente bien, pero tampoco se puede discrepar mucho de las cosas generales del mismo, como la movilidad, etc. Yo lo que critico es “el Plan Bolonia pasado por Chamberí”. Cuando el “Plan Bolonia” pasa por Chamberí, es decir, que lo toma el Gobierno español y se lo entrega además a las Comunidades Autónomas y a la autonomía de las Universidades, entonces claro, el lío está organizado y el deterioro de la aplicación de lo bueno que pueda tener el “Plan Bolonia”, está absolutamente garantizado.

Hoy día, al menos en lo que yo conozco que son las Facultades de Derecho, cada una hace su propio plan de estudios, distinto y dicen hacerlo “para garantizar la movilidad de los estudiantes”. Pero, ¿qué movilidad va a haber si cada una tiene su plan de estudios y va a ser muy difícil casar y hacer coordinar y combinar las asignaturas?

Es un disparate; un disparate de una frivolidad absoluta.


NOS NEGAMOS A ADMITIR QUE LOS
PARTIDOS NACIONALISTAS PUEDAN
CONDICIONAR UNA Y OTRA VEZ
EL GOBIERNO DE ESPAÑA

P: Ha indicado usted anteriormente que Europa puede ser una solución a la debacle del sistema educativo español. Esta solución europea, ¿puede transferirse a otros ámbitos, por ejemplo a la disgregación autonómica de España?

FSW: Sí, sí. Sin duda. Lo que pasa es que es difícil. Uno de los ejemplos de fragmentación es el del mercado interior. El mercado interior se ha roto. Pues bien, tenemos una directiva europea que es la directiva de servicios, [Directiva Bolkestein] que obliga a restaurar la unidad de mercado y teóricamente el Gobierno, al transponerla al Estado español tenía que caminar en esa dirección pero no ha podido con las Comunidades Autónomas. No ha podido con ellas. Y de momento, lo que hay en el parlamento, que es la versión del proyecto de Ley (ya veremos lo que pasa cuando salga), lo que podemos ver en ese proyecto de Ley es de nuevo la victoria de las Comunidades Autónomas sobre el Estado, porque el Estado no tiene suficiente, digamos, fuerza, para imponerse a las Comunidades Autónomas aun cuando tiene la obligación de hacerlo, porque es un mandato europeo.

P: Es el triunfo de la taifa, en palabras, por ejemplo, de Joaquín Leguina.

FSW: Eso es, sí, el triunfo de la taifa. Es un caso muy claro.

LA MIRADA NACIONAL ES YA
MIOPE PARA LA
MAYORÍA DE LOS ASUNTOS

P: En términos más nacionales: ¿qué tiene UPyD para que los dos grandes partidos y sus medios afines quieran ignorarles o ponerles remoquetes tan simplistas como que son ustedes “muy de derechas” o “muy de izquierdas”.

FSW: [Sonríe]. Lo que tiene sencillamente es que los dos partidos mayoritarios son partidos extraordinariamente reaccionarios y no quieren ni oír hablar ni de la alteración del statu quo del sistema electoral español ni de la realidad electoral española. Y como son enormemente reaccionarios los dos, cualquier cosa que altere o que prevean que puede alterar aunque sea mínimamente su estatus verdaderamente cómodo al dominar por completo toda la escena política española, todos los medios de comunicación, etc, pues claro, esto les amarga mucho.
Ha sido UPyD porque UPyD parece que tiene respaldo ciudadano, pero lo estarían diciendo de cualquier otra organización porque les molesta mucho a su, digamos, tranquila digestión.

P: ¿También los nacionalistas les vituperan al ver en UPyD un partido nacional pero no nacionalista pero que defiende una idea de España?

FSW: Los nacionalistas, entendemos que tienen su ámbito de actuación y su respaldo electoral. Eso nadie lo discute y está muy bien en un sistema democrático porque lo enriquece. Ahora bien, nosotros sí nos negamos a admitir que los partidos nacionalistas puedan condicionar una y otra vez el Gobierno de España. Eso es lo que no puede ser y eso es lo que estamos tratando de enmendar y en la medida de lo posible, de corregir.

P: Ahora una pregunta de actualidad política. Cuál es su opinión sobre la tramitación de la nueva Ley del aborto. Conocemos la opinión de UPyD, yo le pregunto, si usted desea pronunciarse, por su opinión más personal. Una ley que convierte lo que hoy es un delito en un derecho y que curiosamente no es elaborada por el Ministerio de Justicia, que parecería lo más lógico, y ni siquiera por el de Sanidad.

FSW: Creo que Rosa Díez ha señalado bien las características de esa ley. Es una ley que es una chapuza desde el punto de vista jurídico, que no garantiza ni amplía los derechos de las mujeres, que tampoco resuelve problemas que con la aplicación de esa ley puedan tener los profesionales de la Sanidad. Queda claro que es una ley no consensuada, en una cosa que afecta a la conciencia de mucha gente, eso es un requisito importante y un último aspecto fundamental: el PSOE no la llevaba en su programa electoral, algo que se trata de un asunto muy central de todo el tema.

Yo participo de esto [las opiniones citadas, expresadas por Rosa Díez]. Es una cosa tan evidente que esta es una estrategia del Gobierno para hacer desviar la atención de los electores sobre asuntos que no quieren que los electores se “engolfen” con ellos. Es lo que los alemanes llaman “eine Ablenkung”[una distracción]. Una cortina de humo.

P: En esta semana [por la semana pasada] además ha habido una catarata de declaraciones estupefacientes, casi lisérgicas al respecto. Primero Zapatero dice que los padres no pueden “interferir” en que una niña de 16 años aborte, aunque sí deberían autorizar que la niña se operara de apendicitis. Después, Leire Pajín ha dicho que la nueva ley del aborto propiciará una sexualidad más sana, como si el aborto fuera un método anticonceptivo. Y por último, la guinda de la Ministra de Igualdad diciendo que un feto de trece semanas no es un ser humano.

FSW: Sí, bueno, yo me he quedado asombrado. De todo eso, lo que más me ha preocupado porque me afecta a mí desde el punto de vista profesional es eso de que los padres no pueden interferir en la educación o en lo que sea, porque claro, yo me dedico por oficio a “interferir” precisamente en la vida de los ciudadanos que se ponen bajo mi disciplina como estudiantes. Y me digo yo, ¿a qué me voy a dedicar yo ahora si no puedo interferir? Mi oficio es interferir en la vida de los alumnos que se matriculan en la Facultad de Derecho de León.

P: Si cero fuera un cardiograma plano y diez una salud como un roble, qué nota le pondría a la actual situación de la Constitución Española de 1978.

FSW: Yo creo que la Constitución necesita una reforma porque no es posible que se esté tantos años en la actual situación.

ANTES DE EMPRENDER UNA
REFORMA CONSTITUCIONAL
ES IMPRESCINDIBLE UNA
REFORMA DE LA LEY ELECTORAL

P: ¿Una reforma severa o una nueva Constitución?

FSW: No, yo creo que una reforma. Lo que pasa es que eso es muy difícil de hacer, porque se encargaron de ello los constituyentes de que fuera muy difícil. Hicieron una Constitución especialmente rígida. Ahora bien, lo que yo digo es que si no hay previamente una reforma de la Ley Electoral, la reforma de la Constitución no vale para nada. Primero la reforma de la Ley Electoral y luego la reforma de la Constitución, si no, no vale para nada y nos encontraremos otra vez con un artefacto entre las manos que no se podrá aplicar y que tendrá mil tensiones. Porque las tensiones proceden siempre de los mismos sitios: gobiernos nacionalistas que no comulgan con la idea general de la existencia de un Estado, y eso es muy complicado.

P: El tejido económico español depende mucho de la clase media, de su laboriosidad, de las PyMES, de los autónomos. ¿Cómo se puede defender a estos sectores desde una Unión Europea mastodóntica de 27 países, cada uno con su estructura económica y sus recetas locales contra la crisis?

FSW: Pues hay que intentarlo porque hay que decir que de la crisis no se sale con medidas nacionales ni mucho menos con medidas proteccionistas,etc. De la crisis se sale con medidas adoptadas por el conjunto de la Unión Europea, no del conjunto de los Estados, sino del conjunto de la Unión Europea, eso es así y no se puede afrontar de otra manera. Del mismo modo que no se puede afrontar el cambio climático o la política energética, por ejemplo, desde las perspectivas nacionales. La perspectiva nacional, la mirada nacional, es una mirada ya miope, para la mayoría de los asuntos. Y los autónomos o la crisis económica o el control y la vigilancia sobre los bancos; cualquier sitio donde se mire, contemplamos la realidad europea y exigiendo la presencia europea.

P: Una última cuestión más técnica. Muchas veces los nacionalismos periféricos españoles ponen como ejemplo de descentralización el modelo federal alemán. Y lo hacen a pesar de las muchas diferencias entre Alemania y España, como por ejemplo, ese engendro de la “bilateralidad multilateral” que se ha inventado el Vicepresidente Chaves. Sin embargo, desde hace años, en Alemania se está “repensando” el federalismo y se está llevando a cabo una reforma donde por ejemplo el Bundesrat, la Cámara de las Regiones, perdería determinadas competencias que pasarían a quedar en la emisión de informes no vinculantes para el Gobierno Federal. ¿Tenemos que ahora, los no nacionalistas, coger el ejemplo de Alemania (pero el de verdad) y “arrebatárselo” a los nacionalistas?

FSW: Sin duda, sin duda. Yo, personalmente y pese a la incomprensión que algunas veces detecto, soy un firme partidario del federalismo alemán, en la fórmula alemana. Fórmula que se ha cerrado en el mes de junio de 2006, que fue cuando se cerró la primera fase de la reforma federal alemana. Hay una segunda fase, que está en marcha ahora, que se refiere a la fórmula de financiación de los Länder.

SOY UN FIRME PARTIDARIO
DEL FEDERALISMO ALEMÁN
PORQUE ES UN
FEDERALISMO UNITARIO

P: Que es una reforma lenta, serena, sin estridencias políticas.

FSW: Exacto. Y hay una tercera fase además muy interesante que no sé si se pondrá en marcha, pero que está prevista, que consiste en una cosa muy interesante para los españoles: la reducción del número de Länder. En Alemania existen dieciséis Länder y en España tenemos diecisiete y dos ciudades autónomas con la mitad de población que Alemania. Esa tercera reforma que no sé si se llevará a la práctica, pero que al menos está en el programa, piensa en reducir el número de los Länder hasta dejarlo en torno a seis. Esta situación es lo que nos diferencia de aquel país. Yo soy un firme partidario del federalismo alemán porque es un federalismo unitario, por eso lo defiendo, incluso como digo a pesar de cierta incomprensión cuando hablo del federalismo en determinados ambientes. Pero yo creo que esa es la forma de defender un estado democrático, pero un estado fuerte.

P: La última. ¿Cómo convencería usted a un euroescéptico de que merece la pena ir a votar el siete de junio y hacerlo por UPyD?

FSW: Le diría en primer lugar que votar en las elecciones europeas es muy importante porque la inmensa mayoría de las cuestiones que circundan su vida cotidiana están reguladas por la Unión Europea: desde las etiquetas de los pollos que compra en el supermercado al precio de los mensajes de los móviles, a los aditivos de los alimentos que toma o las bebidas que bebe; todo eso está regulado por la Unión Europea. Y a UPyD porque hay que crear un tercer partido político que enmiende o que rectifique el bipartidismo español.


Nota: El autor autoriza a todo aquel que quiera hacerlo, incluidas las empresas de press-clipping, a reproducir este artículo, con la condición de que se cite al blog “Desde el L@berinto” como sitio original de publicación. Además, niega a cualquier entidad la autoridad para cobrar a las citadas compañías o cualquier otra persona o entidad por dichas reproducciones.

RAROS

DSCN2845Foto: Raros.

Somos raros porque, a pesar de dominar si nos proponemos el innoble arte, no contamos con la ofensa, el insulto y la descalificación como herramientas de trabajo. Somos raros porque no somos de derechas ni de izquierdas. Raros porque pensamos en ciertos asuntos igual que la derecha, en otras cosas como la izquierda, y en otras tantas ni como unos ni como otros. Raros porque nos gusta tener los oídos bien abiertos, y escuchar, y leer, y pensar. Raros porque sin ser ogros somos temidos, y por ello censurados. Raros porque  hacemos campaña en la calle, frente al teclado del ordenador, en las reuniones familiares, en nuestros trabajos. Raros porque no tenemos que estudiarnos de memoria  guiones, ni seguir directrices para poder hablar acerca de lo que pensamos. Raros porque no tenemos que recordar en qué lugar estamos para articular un discurso u otro. Raros porque incluso en reunión propia podemos discrepar. Raros porque como dice otra rara: “La gente nos entiende”. Raros porque en política pedimos perdón, cedemos el paso, ofrecemos el asiento, saludamos al entrar y al salir, y casi pedimos permiso para todo. Raros porque la inmensa mayoría ni nacimos ni nos hicimos para esto, y sin embargo, en esto hemos acabado. Raros porque queremos cambiar las cosas, y estamos seguros de que lo vamos a hacer. Raros porque esperamos que el Parlamento represente de una vez por todas a la ciudadanía y no a los partidos políticos. Raros porque, les guste o no a los que nos temen, llegamos para quedarnos.

SOBRE LOS SÍMBOLOS

banderas

A menudo se confunde el término “alegoría” con el de “símbolo”, aún siendo conceptos opuestos. Básicamente  (y es mucho sintetizar) la alegoría es una representación a través de elementos reales (principalmente humanos o animales) de una abstracción, mientras que el símbolo es una representación abstracta de algo real. Basta con recordar el cuadro de Delacroix La libertad guiando al pueblo para entender el significado de alegoría, mientras que para entender el significado de símbolo basta con una cruz.

El ser humano, en su afán de hacer real lo abstracto, y viceversa, ha desarrollado a lo largo de la historia una constante profusión de dichos elementos simbólicos. El arte está lleno de ellos. Las controversia iconoclasta es un ejemplo de cómo el hombre (y mujer) ha debatido desde tiempos remotos la conveniencia o no de utilizar iconos (imágenes) para representar conceptos. El arte religioso es un permanente bombardeo de imágenes simbólicas, desde los primitivos peces de los primeros cristianos, el alfa y la omega, pasando por los evangelios en piedra del medievo, hasta las complejísimas composiciones barrocas.

Pero al margen de estos símbolos y alegorías de carácter religioso hay otros de carácter civil o social: la celebre alegoría de la justicia: mujer con la cara vendada, o incluso la curiosa alegoría de Murcia presente en la fachada del Palacio del Almudí: una mujer amamantando a dos niños, uno suyo y otro ajeno, representando a Murcia,  que es igualmente generosa con el nativo que con el foráneo que la visita. Y si hay por encima de cualquier otro símbolo uno que represente tantos valores y tanta realidad palpable bajo una abstracción es la combinación de colores dentro de un rectángulo: las banderas.

Y entrando de lleno en el tema que me ocupa, que es el del respeto (o no) a las banderas y demás símbolos, tengo que mencionar la reciente polémica surgida en torno a los silbidos y protestas que se produjo en el estadio de Mestalla durante la última final de la Copa del Rey de fútbol. En este caso, y siempre bajo mi insignificante opinión, se insultó, se agredió y se atacó a unos símbolos (bandera e himno) que representan valores, ideas, personas, y sobre todo, y para mí lo más importante, lo que a cada uno personalmente le parezca. Lo verdaderamente honesto en esto del respeto a los símbolos no está en que te ofenda algo que le hagan a tus símbolos propios, sino en comprender, en un ejercicio de empatía, que los símbolos merecen el respeto que merecen las personas a las que ese símbolo representa. Me explico… a mi la bandera española “no me pone” excesivamente, pero mientras haya gente a la que sí “le ponga”, merece ese respeto. Poco podemos esperar de representantes políticos que se burlan de símbolos como la corona de espinas. A mí no me ofende el uso descuidado de la corona espinosa, pero sí me jode por el hecho de que hay gente para la que esa corona representa conceptos e ideas respetables, aunque a mí, como ya he insinuado, ni me van ni me vienen.

Lo honesto, como digo, es defender los símbolos ajenos, más allá de los propios, pero esperar eso hoy en día de quiénes sólo piensan en defender sus privilegios e intereses por encima de los de todo un Estado es sencillamente absurdo.

EL LEOPARDO Y LA GACELA THOMSON

gacela-thomson

El Leopardo pace tranquilo por las sabanas no arboladas de Tanzania. Cuando algún ruído interrumpe su descanso el leopardo reacciona de tres maneras posibles. La primera de ellas, merecedora de un premio Max, consiste en mostrar sus dientes e hincharse, aparentando ser más grande y poderoso de lo que realmente es. La segunda opción es la silenciosa y prudente huída. Por último, en ocasiones aquello que quebranta su paz no supone una amenaza por lo que la indiferencia es la respuesta natural del felino, que continúa su descanso sin prestar atención alguna al allanador de su territorio.

  • En estas últimas semanas afiliados de UPyD han solicitado formalmente a TVE una respuesta en relación a la ausencia de Rosa Díez en la emisión del programa “Tengo una pregunta para usted”. La respuesta, tan incoherente como insuficiente, retrata la subjetividad de los responsables de la Televisión pública. Enlace aquí.
  • El diario digital “El Plural.com” coloca en titulares noticias relacionadas con Unión Progreso y Democracia, con la única intención de confundir a los lectores, haciendo un cuestionable uso de su labor de “informar”. Enlace aquí.
  • La inmensa mayoría de los medios de comunicación, en el panorama nacional, hacen el vacío al partido UPyD, no incluyendo las noticias relacionadas con sus actividades e iniciativas, en sus rotativos, programaciones y Webs.

Los leopardos, esta vez, ante la lícita y legítima aparición de unas sencillas gacelas Thomson en su territorio, se yerguen asustados, y mientras que algunos huyen alertando al resto de animales, otros sacan los dientes, y otros se mantienen impávidos y temerosos, agazapados tras un arbusto, esperando que, igual que las gacelas llegaron, se vayan, y no porque las gacelas supongan una amenaza mortal para los leopardos, si no porque en ellas ven a monstruos sanguinarios, y temen que, las pacíficas gacelas pasten tranquilamente en los territorios donde los leopardos han mantenido durante tantos años, a base de gruñido y colmillo, su estatus.

PATRIMONIO COMÚN

roma-3991

Acostumbramos a relacionar patrimonio con bienes artísticos, salvo cuando se habla de propiedades, donde la definición adquiere su carácter económico y material. Pero en realidad existen muchos patrimonios más, no tangibles como los citados, sino inmateriales. En cuanto a nuestro patrimonio personal lo tenemos más o menos claro: lo mío es mío y hago con ello lo que quiero. El Derecho Civil nos ampara a la hora de defender nuestro patrimonio y el dueño del mismo es el que decide cómo gestionarlo, aunque en ocasiones sea cediéndolo a terceros para que lo hagan por uno mismo. La indivisibilidad del patrimonio viene dada por la individualidad del ser humano y el patrimonio como emanación de ella, por lo que a una persona, un sólo patrimonio.

Pero existen otros patrimonios, igualmente indivisibles, pero de muchos más propietarios legítimos. A miles de millones de personas: un sólo patrimonio. Hablo de aquello que nos viene dado por el mero hecho de haber nacido y ser personas: lo común.

En lo común está el aire que respiramos, la luz del sol, la lengua que hablamos, el frío, la lluvia, el mar, la ciencia, el arte, etc. A priori nadie tiene desfachatez suficiente como para alzarse en único poseedor de la luz del sol, o del aire, pero en ocasiones asistimos a disparates tan grandes como las regiones que consideran propio el agua que pasa por sus tierras. El mundo, que es la empresa con mayor rotación de personal posible, hace que los que ayer estaban ya no estén, que los que hoy están mañana tampoco estén, y que los que no estábamos ayer hoy estemos y mañana ya no. En todo este trajín de cambios de personal, el poder de gestionar el patrimonio común es tan efímero que debería asustar tenerlo, pero no parece que a los políticos les asuste, sino todo lo contrario: lo banalizan. Y pasan de ser unos “elegidos” para gestionar, a ser unos políticos que juegan a ser dioses. No me refiero en este artículo a aquellos que utilizan el poder de gestionar para llenarse los bolsillos, sino a todos aquellos que olvidan que el mundo que encontramos al nacer y nos es dado al alcanzar el uso de razón, es cómo es por cómo lo dejaron los anteriores y será cómo será por cómo lo dejaremos los que estamos.

Los ciudadanos encontramos dificultados para pararnos a pensar que los montes, las playas, los campos, los cultivos, la flora y fauna, y un largo etcétera están siendo gestionados por gente a la que en ocasiones le importa un pimiento en qué estado se encontrarán cuando den el relevo del poder de gestión a las siguientes generaciones, y que durante tan sólo unos años, generalmente cuatro y renovables, tienen la capacidad de joder lo que tantos y tantos siglos se ha mantenido. Las leyes se votan, se cambian, se enmiendan, pero el patrimonio intangible o se cuida o no, no caben enmiendas ni cambios: o se protege o se destruye. No caeré en el tópico fácil, pero real, de recurrir a nuestros hijos y nietos, pero sí en el resto de miles de millones de seres humanos que vienen irremisiblemente por detrás nuestro, en caravana y apretando el cláxon, que conocerán un mundo diferente al nuestro, pero que dependerá de nosotros en qué medida lo sea.

PASIÓN POLÍTICA

hinchada1

“No es obligatorio votar o PP o PSOE”

Fernando Iwasaki, ABC 4-4-09

Esta oración enunciativa, tan sencilla a simple vista, esconde uno de los misterios más oscuros de la política española. No es sólo difícil de creer sino que resulta difícil de escuchar. A mí me deja perplejo que si cada persona tiene su forma de pensar y de ver la vida, la identificación política con los programas de los grandes partidos encaje de forma exacta como fichas de Tetris. Todo esto me recuerda a aquella pregunta que me hacían los amigos de mi padre cuando yo era pequeño: “¿Eres del Barça o del Madrid?” Pues no, mire usted, soy del Atleti.

Por el contrario, y aquí es donde está la gravedad del asunto, las filiaciones políticas (que no afiliaciones) nada tendrían que ver, o al menos así debería ser, con lo pasional, a lo que sí pertenece la afición futbolística. Por norma general el niño se hace (que no nace) del Madrid o del Barça por imitación a la figura paterna (o por simple atracción hacia los colores de la camiseta, lo que demuestra el carácter primario de esta relación) y encuentra una manera de identificarse con una camiseta, un escudo y unos futbolistas, sin conocer ni lo más mínimo en qué punto del mapa se encuentra la ciudad a la que pertenece su admirado equipo, ni las connotaciones sociales o políticas que conlleva ser hincha del mismo. Con el paso de los años, el ya muchacho, comienza a conocer información relativa a su equipo y, mientras que su amor por sus colores no sólo no disminuye sino que aumenta, se separa por dos caminos diferentes lo pasional de lo racional. Sería absurdo afirmar que un aficionado al Barça lo es también del Espanyol por pertenecer a la misma ciudad, o que un acérrimo atlético lo sea también del Sporting porque lo que le gusta son los colores de la equipación.

Este aficionado, a lo largo de su vida, vivirá situaciones paradójicas como la de amar a su equipo pero al mismo tiempo discrepar de la gestión deportiva del club y de sus dirigentes. Sin embargo, seguirá cantando desde la grada animando a sus jugadores mientras mira con recelo al palco directivo e incluso al banquillo. Este aficionado lo que desea es ver ganar a su equipo, celebrar sus goles, y todo lo demás pasa a un segundo plano.

Si trasladamos esto a la política española, y no resulta difícil hacerlo, nos encontramos con la desoladora situación de o el  Barça o el Madrid, pero con las siglas de PP y PSOE. La pasión sigue moviendo al ciudadano, que se resiste a convencerse de que no es obligatorio votar al uno o al otro, sin asumir que la vida política, la gestión de nuestra vida en sociedad, la planificación (y no lo olvidemos, herencia de futuras generaciones) no pertenece al campo de la emoción o de la pasión, sino de la razón, la reflexión y la praxis. Aclaro que no es necesario  que un votante porte una bufanda y una bandera con los colores del partido para poder decir que se deja llevar por la pasión, sino que en la mayoría de las ocasiones votar a quién se quiere votar pero sin querer lo que se vota, es pura pasión y visceralidad. Aunque debajo subyazca la inercia, el miedo y el conformismo.

PEDROS Y LOBOS PARA TODOS

agua2

El miércoles día 18 de marzo se celebrará en Murcia una manifestación en defensa del trasvase Tajo-Segura. Los motivos de la manifestación son muy claros: La reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha pone fecha de caducidad al trasvase, amén de otros puntos igualmente perjudiciales para los intereses de la Región y en consecuencia (aunque algunos no lo alcancen a comprender) de toda la sociedad española. Prácticamente todas las instituciones, partidos políticos, asociaciones, colectivos, y por supuesto el sector agrícola apoyan el evento, al igual que la mayoría de los ciudadanos. De lo que no estoy nada seguro es de que la presencia física en la manifestación se corresponda al apoyo institucional, empresarial y social. Me explico…

El Partido Popular lleva años utilizando la frase “Agua para todos” como eslogan, el particular “Just do it” de San Esteban. La utilización de edificios públicos, aunque sea de buena fé, para llenar de pancartas los balcones, o el patrocinio de camisetas de equipos deportivos ha sido un método eficaz de llegar a la sociedad, pero no de calar. Mucha gente ha acabado por relacionar inconscientemente la manida frase con el Partido Popular, por culpa de la politización por parte de este último del asunto, y esto, ahora que Pedro corre a decirnos que viene el lobo, para muchos ya no cuela. Ahora la gente, desde sus casas, sus trabajos, los bares, las colas del Inem… mira de reojo a los llamamientos alarmistas de que nos quedamos sin agua cuando de verdad, ahora, nos podemos quedar sin agua, pensando una vez más que son rencillas políticas y enfrentamientos partidistas.

La posible reforma del Estatuto manchego pretende regatear, esquivar con habilidad la Constitución, y para frenar la sinrazón existen varios caminos, entre ellos la manifestación popular y la acción política. La acción política parece complicada porque los partidos mayoritarios ofrecen discursos contradictorios dependiendo de donde se encuentren, teniendo mucho cuidado en saber si están en Hellín o en Cieza para decir una cosa u otra, temerosos de perder cuatro votos por querer ganar tres. Lo que se viene a decir “nadar y guardar la ropa“, o “en misa y repicando“. Y la manifestación popular ofrece las dificultad antes citada: la politización partidista de la necesidad real del agua puede frenar la asistencia de público. ¡Ojo! Politización por parte de casi todos, que al grito de “Agua para todos ” y su antagónico “Agua para golf” ha podido caer en la sociedad como aquel “Que nos quitan las pensiones“. De manera que acudir en defensa del trasvase le suena al ciudadano a cosa de la derecha, mientras que le desconcierta la presencia del PSOE de Alicante, Almería y Murcia en la concentración, cuando durante mucho tiempo el no mojarse ha sido la tónica habitual.

Por parte de UPyD la tranquilidad es absoluta y el miedo de que compañeros de Castilla-La Mancha echen en cara a los de la Región de Murcia la presencia en la manifestación es sencillamente inexistente. Inexistente porque el discurso es, a lo largo del país, único, respaldado por el sentido común y la coherencia.

EL SCATTERGORIES POLÍTICO

fichasparchisHoy la Asamblea de Madrid ha dado carpetazo a la comisión de investigación de la supuesta trama de corrupción que afecta al partido de Génova. Me recuerda a aquel anuncio en el que un grupo tenía que aceptar “barco” como animal acuático ante el caprichoso dueño del juego. Esta vez la oposición no ha pasado por el aro y han acabado abandonando. A pesar de que declaraciones de protagonistas del PP suenan más a “Excusatio non petita” que a otra cosa, la investigación política (que no la judicial) que pretendía la oposición madrileña ha chocado de lleno con la impermeabilidad e intransparencia de la señora Aguirre & Cia. Lo que en política debería ser “de puertas abiertas”, público y accesible se convierte en toda una maraña oscura e impenetrable que frena cualquier intento de aclaración.

No afirmo yo, Dios me libre, desde la comodidad de mi Natuzzi, que sea verdad lo que se acusa pero al menos, como ciudadano, merezco información. Merezco que expliquen, que enseñen, que expongan, que aclaren… en definitiva, que hagan parte del trabajo por el que se les paga. Y es que parece, y por eso urge una regeneración democrática, que en este juego político solamente juegan ellos y entre ellos, acusándose, encubriéndose, siendo cómplices en el oscurantismo de despacho. Y no se dan cuenta que en democracia ellos son tan sólo las fichas de colores de un juego mucho más ambicioso que sus pequeñas batallas, en el que los verdaderos jugadores son los ciudadanos que les votan.

Entradas siguientes »